Valoración de las propuestas realizadas por el ministro Ángel Gabilondo para llegar a un Pacto de Estado por la Educación

En el Sindicato AMES consideramos que el documento presentado por el Ministro de Educación, el señor Ángel Gabilondo, el pasado miércoles 27 de enero de 2010, nueve días después de que el PP presentara el suyo, contiene propuestas muy adecuadas para mejorar nuestro sistema educativo. Por ello las apoyamos y las defendemos. No obstante consideramos que son insuficientes para generar un buen sistema educativo, es decir un sistema que estimule a los alumnos a esforzarse más, aspecto indispensable para que mejoren sus resultados académicos. A continuación se exponen las dos propuestas más importantes y lo que encontramos a faltar.

Los dos propuestas más importantes son:

1.) El Ministerio de Educación propone mantener los cuatro cursos de ESO pero estableciendo en el 4 de ESO dos vías o itinerarios, una orientada a la FP y otra al Bachillerato. Además, los alumnos de 3 de ESO que no hayan aprobado, podrán elegir entre repetir 3 o iniciar la vía de cursar un PCPI que durará dos años. Así pues, en realidad habrán tres vías. Según sean los resultados en el PCPI el alumno podrá obtener simplemente una cualificación profesional de nivel 1 o, además, poder acceder a un CFGM o, además, obtener el título de la ESO. El Bachillerato continuaría teniendo 2 cursos.

2.) El Ministerio de Educación propone hacer evaluaciones nacionales para todos los alumnos de todos los centros al final de la Primaria y al final del 3 de ESO. Sólo se medirían competencias básicas, como comprensión lectora o comprensión matemática, mientras que el PP quiere que en dichas pruebas se evalúen los contenidos de las asignaturas. Los resultados no serán públicos y sólo tendrán carácter orientador sobre si los alumnos de Primaria necesitan refuerzo en la ESO o sobre que vía de 4 de ESO es la más apropiada. La nota final de Primaria y de ESO la seguirá poniendo el centro.

El motivo por el cual consideramos que estas dos propuestas son insuficientes para generar un buen sistema educativo, es que las evaluaciones externas propuestas no sirven para determinar si un alumno puede pasar o no a la etapa siguiente, sino que esta decisión continuará estando en manos del centro. Así pues, estas evaluaciones no constituirán ningún estímulo para que el alumnado se esfuerce más en aprender, que es el objetivo principal a conseguir.

Este tipo de pruebas externas son parecidas a las actuales pruebas de diagnostico. En ellas, como los alumnos saben que los resultados no van a influir en sus calificaciones finales, no se las preparan y, por lo tanto, ni mejora su nivel de conocimientos, ni adquieran mayor capacidad de esfuerzo, ni adquieren hábitos de estudio. Todo el esfuerzo humano y económico realizado por la Administración con estas pruebas, sólo servirá para que los centros sepan como van respecto a la media de centros del país. Pero como no se pretende hacer públicos los resultados de los centros, estos continuaran haciendo lo que hacen ahora, que es intentar tener suficientes alumnos con los que llenar las aulas del curso siguiente, pese a que no todos esos alumnos estén suficientemente preparados.

Si los resultados de los centros se publicaran, las familias dispondrían de una información fundamental para escoger el centro que quieren para sus hijos. Esto provocaría que la dirección y el profesorado de cada centro tendría mucho más interés que ahora, en que sus alumnos aprendan y saquen buenas notas en las pruebas externas, ya que así el centro tendría muchas más solicitudes de matrícula.

Consideramos muy positiva la propuesta de diversificar la ESO a partir de tercero, estableciendo tres vías: a) la vía de 4 de ESO prebachillerato y Bachillerato, b) la vía de 4 de ESO preFP y FP y c) la vía de los dos años de PCPI. Esta estructura es mucho mejor que la única vía para todos hasta los 16 años que hoy tenemos, pero presenta un grave error, y es que los alumnos que hagan el 4 de ESO dirigido a la FP, que será distinto y más asequible que el dirigido al Bachillerato, una vez acabado, también podrán matricularse en Bachillerato. Esto es lo que probablemente harán muchos alumnos para tener más facilidades y que no será impedido en los centros educativos que tienen Bachillerato pero no tienen CFGM, para tener suficientes alumnos de Bachillerato. Por lo tanto, la mejora que comportaría establecer tres vías diferenciadas a partir de 3 de ESO se verá muy disminuida ya que en el Bachillerato continuarán entrando alumnos insuficientemente preparados.

Nuestra conclusión es que si bien estas propuestas, como sucede con las propuestas del PP, pueden mejorar un poco nuestro sistema educativo, no son suficientes para arreglarlo. Para ello es imprescindible que las pruebas externas propuestas al final de cada etapa tengan valor académico, es decir que determinen o, al menos, influyan en la decisión de considerar aprobada o no dicha etapa. Esto es lo que se hace en los países que más han mejorado en su educación. En resumen, reivindicamos que las pruebas externas al final de la Primaria y al final de 3 de ESO tengan valor académico y advertimos de que, si se firma un Pacto por la Educación sin ellas y con el compromiso de necesitar dos tercios de los votos para modificarlo, ya será muy difícil que en el futuro se pueda tener un buen sistema educativo en nuestro país.

Barcelona, 30 de enero de 2010

Sindicato AMES

www.ames-fps.com