"Seamos valientes y quitemos el título de la ESO en vez de ampliar el Bachillerato". Mario Bedera, portavoz de Educación del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados

Por Adrián Arcos
Magisterio. www.magisnet.com 29/02/2012

Bedera considera que tenemos un sistema durísimo, que no deja pasar a los alumnos que no obtienen título. Además, no cree que obligar a realizar 1º de Bachillerato garantice que ese joven vaya a superar ese curso y continúe estudiando.

Defiende las políticas del anterior Gobierno porque, a su juicio, están demostrando que mejoran los datos. Mario Bedera fue nombrado en noviembre de 2010 secretario de Estado de Educación y Formación Profesional del Ministerio, en sustitución de Eva Almunia. Con el triunfo electoral del PP, ha pasado a ocupar el cargo de portavoz del Grupo Socialista en el Congreso.

¿Hizo el anterior Gobierno lo suficiente para reducir el fracaso y el abandono y aumentar el rendimiento de los alumnos?
Hay que recordar que nosotros nos sentamos a negociar un Pacto por la Educación con el PP y, aunque al final no hubo acuerdo, sí que se produjo un acercamiento importante (yo diría que hubo más de un 80% de consenso en los temas de fondo). Ese acuerdo lo mantuvimos, lo llevamos a las comunidades autónomas, que lo asumieron sin problema, y terminó en el BOE. Y no sólo en lo que se refiere a los cambios en 4º de ESO, sino en el adelanto de los PCPI a los 15 años y a la puesta en marcha de pasarelas entre la FP y el Bachillerato, el Grado Medio y el Superior y este último con los grados universitarios.

¿Ha servido la LOE para mejorar los datos?
Hicimos una ley orgánica con una memoria económica de unos cuantos miles de millones que ya hemos visto que funciona. Porque con unas tasas que se mantenían en torno al 30%, en los dos últimos años hemos bajado 2,4 puntos en abandono y casi 5 en fracaso. Y aunque todavía no hay datos de 2011, ya te puedo adelantar que el 28,4% de abandono va a caer como mínimo 1,5 o 2 puntos. Todos los programas internacionales nos dicen que Infantil y Primaria son la vacuna contra el fracaso escolar. Y pusimos 5.000 millones de euros en programas como el PROA, acordados y cofinanciados con comunidades autónomas.

¿No es la LOE continuadora de la Logse en cuanto al nivel de exigencia?
No es cierto que haya menos esfuerzo, porque nuestro país no habría podido avanzar hasta donde hemos llegado. En España, en el año 78 había un 25% de personas que eran analfabetas o que no tenían ni siquiera el certificado de estudios primarios, y del otro 75% que quedaba, un 57% sólo tenía el nivel de estudios primarios. La OCDE ha dicho hace poco que Corea y España son los países que más han progresado. Veníamos de una situación por debajo de los mínimos y hemos crecido extraordinariamente. No creo que eso se pueda hacer sin esfuerzo. Si no, ¿por qué se rifan en Alemania a nuestros ingenieros? ¿Debemos mejorar mucho? Pues indudablemente, pero la misma Logse y la misma LOE hacen que haya un porcentaje de más del 30% de fracaso en Baleares y del 10% en País Vasco, Cantabria o Navarra, porque hay territorios que históricamente tenían unas tasas de analfabetismo y una falta de infraestructuras brutales. Pero a este país no lo conoce nadie.

¿No ha influido la crisis en que la gente prefiera seguir estudiando?
En cuanto al abandono, vale que la gente pueda seguir estudiando más tiempo si no tiene trabajo, pero en el fracaso eso no vale. Las medidas están empezando a dar resultados, y yo creo que vamos a converger, no hasta el 10% como dice la UE, pero sí hasta el 15%.

Sin embargo, en PISA no mejoramos. Fallamos por arriba y por abajo.
Con PISA en la mano nos dimos cuenta de que nuestros resultados están en la media exacta de la OCDE en el conjunto de las competencias de los tramos bajos. Por eso nos dice la OCDE que somos el país más equitativo junto con Finlandia. Donde no hemos hecho el esfuerzo es por arriba, efectivamente. Con los alumnos mejores nos ha faltado un impulso, y por eso pusimos en marcha el año pasado el programa Profundiza. Es un programa para gente con talento, que necesita más y que le tienes que dar más.

En cuanto a la reforma de la Secundaria ¿no eran las opciones de 4º de ESO equivalentes a adelantar un curso de Bachillerato?
Nosotros pusimos dos soluciones: una al final del proceso, cuando se termina la obligatoria, en la que había que hacer una intervención directa; y otra a medio y largo plazo, que tiene que ver con los refuerzos en Primaria y los PROA. En el corto plazo adelantamos los PCPI a los 15 años, porque a un chaval puedes engancharlo a esa edad si le facilitas que pase a la FP, aunque no tenga el título. Porque lo que la gente no sabe es que España es el único país, junto con Francia, en el que obligamos a sacar el título y, si no lo consigue, se le expulsa del sistema. ¿Por qué en en el resto de Europa se mide sólo abandono y no el fracaso? Porque en la mayoría de los países no hay título, y por lo tanto la gente sigue. Sí que hay itinerarios que te van situando, y de ahí nuestras opciones en 4º de la ESO.

¿Adelantar el Bachillerato no es una forma de asegurar que los alumnos sigan estudiando?
Es que no tiene sentido. ¿Cómo vamos a hacer obligatorio sólo un curso de Bachillerato? Yo creo que enmascara la posibilidad de una concertación, porque concertar un curso de la obligatoria es la base para hacerlo también con los otros dos. Ademas, adelantar el Bachillerato implica dar el título de ESO con sólo tres años, te van a salir las cuentas estupendamente. Automáticamente va a pegar un bajonazo el fracaso escolar.

¿Sería mejor opción un Bachillerato de tres años que termine a los 19?
Eso sería discutible. El problema es que tenemos estructurado un sistema en el que se entra a los 18 a la universidad y se sale con 23, porque los grados son de cuatro años. En muchos países se entra a la universidad a los 19 años, pero porque tienen grados de tres años. Cambiar eso y alargar un año es perder competitividad con el resto de países europeos, porque terminaríamos un año más tarde. Pero sería más lógico plantearse la posibilidad de un Bachillerato de tres años a partir de los 16, aunque tuviera esa dificultad.

Con todo, no creo que las comunidades pudieran permitirse concertar el Bachillerato en estos momentos.
Es que, además de que no hay dinero, hay que tener en cuenta el follón que se va a montar en colegios que van a tener que crear un operativo para llevarse a los chavales que terminan la ESO a otro centro distinto para que hagan 1º de Bachillerato. Además, si creen que van a obligar al chico a que siga haciendo el Bachillerato, se equivocan, porque nadie les garantiza que ese primer año lo vaya a terminar bien. Para eso están mucho mejor los PCPI. Seamos valientes y digamos que quitamos el título de la ESO. Vamos a ponernos al nivel de los otros países. Nuestro sistema es durísimo, no dejamos pasar a los chavales. Los chicos no abandonan el sistema, es el sistema el que los abandona a ellos. Hay muchos aspectos que podemos acreditarles para que sigan estudiando. Y aquí, si no tienes el título, no eres nada.

"Todos pedían nuevos temarios"
"Se decidió conservar los temarios durante el periodo transitorio que estableció la LOE, pero una vez que finalizó había que cambiarlos, porque ya eran antiquísimos".

"Empezamos ya en 2010 con un trabajo brutal. Yo conté más de 700 profesores en el grupo experto para elaborar sólo el programa de Tecnología. Después lo presentamos a los sindicatos que los colgaron en sus páginas web, y de ahí las academias empezaron a preparar los temarios".

"Había mucha presión por parte de las comunidades para que los cambiásemos. Tardamos un poco más después del verano porque estábamos llevando a la vez el decreto de acceso. Hubo una segunda vuelta con los expertos para que, con el nuevo sistema de acceso, se pudieran preguntar epígrafes en vez de temas completos. Y eso retrasó su aprobación".

"Yo no entiendo que el Ministerio haya frenado algo que todo el mundo pedía. Y tampoco entiendo la derogación de unos temarios que no tienen ninguna carga ideológica, porque están hechos por técnicos y expertos en las materias".