Catalunya apenas alcanza la media en la comparación entre autonomías del rendimiento escolar a los 10 años.

ALICIA RODRÍGUEZ DE PAZ MAITE GUTIÉRREZ

La Vanguardia 16 de juny de 2010.

 

La educación catalana no brilla

Alejados de la excelencia. La primera prueba realizada a nivel estatal sobre el rendimiento entre los alumnos de cuarto de primaria arroja una fotografía muy gris de Catalunya. Instalada en el mejor de los casos en la media de los 500 de la Evaluación General de Diagnóstico para las competencias de lengua, matemáticas, ciencias y sociales, la puntuación catalana queda descolgada de las comunidades con mejores registros: Asturias, Castilla y León, La Rioja, Cantabria, Navarra, Aragón e, incluso, Madrid.

"Los resultados académicos de Catalunya no se corresponden con su nivel como sociedad", se quejaban ayer en los círculos educativos catalanes. Tampoco es demasiado alentadora la evaluación de 6. º de primaria, que el domingo adelantó La Vanguardia, donde un tercio de los alumnos catalanes pasa a la ESO sin saber leer ni escribir correctamente. El 25% tampoco tiene los conocimientos matemáticos suficientes y un 33% "suspende" en inglés.

Dentro de la Evaluación General de Diagnóstico, en la que participaron 28.700 alumnos de todas las autonomías en el 2009, el rendimiento de los catalanes de 10 años se cifra en 501 puntos para matemáticas, 502 para lengua, 503 en ciencia y 482 en sociales - frente a los 543 puntos de la mejor situada, La Rioja-. Estos resultados poco brillantes tiene mucho que ver con el escaso porcentaje de estudiantes en el tramo de puntuación más alta. El caso más sangrante se da en la competencia científica, donde sólo un 3,3% de los estudiantes catalanes alcanzaron la excelencia del quinto nivel, mientras en Asturias despuntaron casi un 15%.

La secretaria de Estado de Educación, Eva Almunia, quiso resaltar de esta "fotografía de los que saben los estudiantes de 4. º de primaria", "la homogeneidad y equidad del sistema educativo en España". Enrique Roca, responsable del estudio, destacó que las diferencias entre comunidades eran "pequeñas, de 20 puntos, mientras que la diferencia entre los centros llega a los 200 puntos y dentro de cada centro varía entre 500 y 600 puntos". Almunia insistió en que lo que ocurre en cada centro escolar explica "casi el 85%" de las diferencias de rendimiento y defendió profundizar en la autonomía de los centros.

"No se debe interpretar como equitativo lo que no es sino una escasa dispersión de resultados. Atender la diversidad no supone renunciar a promover el desarrollo máximo de los estudiantes", defiende Antonio Bolívar, catedrático de Didáctica de la Universidad de Granada. Estos datos también cuestionan el nivel de inversión de cada autonomía.

La sensación de que la educación en Catalunya se mueve en un terreno gris aumenta - si se añade la alta tasa de abandono y fracaso escolar-."Necesitamos un cambio cultural y mejorar la formación de los profesores" , afirmaban ayer asesores de Educació (encara resultarà que la culpa és nostra! Aquesta gent del Departament són un perill per a l'ensenyament! Sindicat AMES). Para Ferran Ferrer, catedrático de la UAB, lo más preocupante es que "el retrato de las carencias de los estudiantes catalanes de primaria son muy similares a las detectadas en secundaria, en informes como PISA".

Los docentes señalan las "excesivas dificultades" a las que se enfrentan. "La educación catalana ha ido mejorando globalmente a lo largo de los años", pero últimamente se ha entrado en una dinámica de declive y "empeoramos", explica Montse Ros, responsable de educación en CC. OO. Los maestros de primaria advierten además que los resultados del ministerio deben contextualizarse. "La Rioja y Navarra no tienen los índices de inmigración que tiene Catalunya, ni la misma población escolar ni los mismos recursos", dice Juan de Andrés, director del colegio Emili Juncadella (Barcelona).

Diferencia "moderada"

La diferencia de rendimiento entre los alumnos nacidos en España y los nacidos fuera es "moderada", según Enrique Roca, uno de los responsables del informe presentado ayer. En el estudio se recoge que, mientras los primeros tienen un registro de 504 puntos, los segundos presentan en competencias como la lingüística y científica hasta 30 puntos de distancia. En todo caso, Roca recalcó que la presencia de alumnado extranjero en el aula "no lastra" los resultados que alcanzan los estudiantes nacidos en España. "Una clase media compuesta sólo de alumnos españoles tiene una puntuación de 504, aquella donde el porcentaje de inmigrantes es igual a la del promedio español - sobre el 8%- se queda en 500 puntos y, si la clase tiene un porcentaje del 15%, como las comunidades con más alumnos inmigrantes, llega al 497". Además, apunta que los alumnos extranjeros "elevan su nivel de rendimiento, en comparación con los países de origen, hasta tener uno similar a los españoles.

En suma los extranjeros se benefician del efecto ´igualdad´ de nuestro sistema educativo".

El informe también insiste en la importancia de los estudios de los padres a la hora de evaluar los resultados de los estudiantes, especialmente en las competencias lingüísticas. En el caso de lengua, la diferencia supera los 80 puntos: el registro medio de los alumnos cuyos progenitores no han completado tan siquiera los estudios obligatorios es de 447 y va subiendo a medida que se incrementa el nivel de estudios. Cuando los padres tienen titulación universitaria, la media alcanza los 528 puntos.

Al igual que estudios internacionales como PISA, también analizan otro indicador del nivel cultural de la familia, en concreto el número de libros que hay en casa. La media para los alumnos que disponen en el hogar de un máximo de 10 libros en comunicación lingüística se limita a 439 puntos, frente a los 530 de los que tienen en casa más de un centenar de libros.