FUTUR ESTATUT DEL FUNCIONARI DOCENT NO UNIVERSITARI

El passat 18 de maig de 2006 el Ministeri d'Educació va lliurar als sindicats el text articulat del futur Estatut del Funcionari Docent no Universitari. La reunió per discutir-lo es va realitzar el passat dimarts 30 de maig.

AMES ha presentat varies propostes que considerem molt importants per a millorar la situació laboral dels professorat de Secundària. Aquestes són: que els inspectors dels centres de secundària sempre provinguin dels cossos de docents de Secundària, que el ser Catedràtic es valori molt significativament per accedir al cos d'inspectors, que l'accés dels docents de Secundària a l'ensenyament universitari es concreti en la LOU a través de ser els responsables d'impartir les assignatures del futur curs per obtenir el Certificat d'Aptitud Pedagògica i establint que en el barem de totes les oposicions, els nostres anys de docència siguin valorats, al menys, amb la meitat de punts que els de docència universitària.

També hem demanat el reconeixement explícit de la nostra competència personal per a aplicar les mesures educadores que considerem més adequades quan un alumne no té un bon comportament i que per a modificar les nostres qualificacions, en aplicació del criteri de promoció de curs per decisió col·legiada (Article 28.2 de la LOE), sigui necessari una nota mínima. En AMES pensem que per a recuperar la nostra professió cal recuperar totes les competències professionals que la LOGSE progressivament ens ha anat traient i ara la LOE ho continua fent.

A continuació es pot consultar el text concret de les propostes d'AMES

PROPUESTAS QUE EL SINDICATO "AMES" HA ENVIADO SOBRE EL "BORRADOR DEL ESTATUTO DEL FUNCIONARIO DOCENTE NO UNIVERSITARIO DE 18 DE MAYO DE 2006".

1.) SOBRE EL ACCESO AL CUERPO DE INSPECTORES

Durante estos últimos años se han dado muchos conflictos cuando los inspectores provenientes del Cuerpo de Maestros ha actuado en los IES debido al desconocimiento práctico de las características propias de la enseñanza Secundaria. Es necesario que el inspector de un centro sea un experto en la etapa educativa que en él se imparte y no un docente que nunca ha impartido clases en dicha etapa y que legalmente no podría hacerlo. En conclusión, se debería establecer que un inspector proveniente de la enseñanza Primaria sólo pudiera actuar en los centros de Primaria y un inspector proveniente de la enseñanza Secundaria sólo lo pudiera hacer en los centros de Secundaria.

Con el redactado actual se legaliza situaciones tan poco deseables como, por ejemplo, que maestros de taller sean los que supervisen la práctica docente de los Catedráticos de Secundaria, que maestros de Primaria sean los que supervisen y controlen pedagógicamente y organizatívamente a los directores y profesores de una Escuela Oficial de Idiomas, etc.

Para evitar que personas sin ninguna experiencia docente ni suficientes conocimientos sean las responsables de la inspección de los centros, se propone que se establezca la exigencia de tener experiencia docente en la etapa y, en el caso de la Secundaria, poseer el máximo grado de conocimientos en su especialidad, lo cual queda validado si se establece pertenecer al Cuerpo de Catedráticos de Secundaria, al Cuerpo de Catedráticos de música y artes escénicas, al Cuerpo de Catedráticos de artes plásticas y diseño o al Cuerpo de Catedráticos de escuelas oficiales de idiomas, o a otros cuerpos pero añadiendo muchos años de docencia.

En conclusión se propone cambiar el actual redactado, donde dice:

"Artículo 25. Promoción interna al cuerpo de inspectores de educación.

1. Para acceder al cuerpo de inspectores de educación será necesario pertenecer a alguno de los cuerpos que integran la función pública docente y estar en posesión del título ......."

Por el siguiente redactado:

"Artículo 25. Promoción interna al cuerpo de inspectores de educación.

1. Para acceder al cuerpo de inspectores de educación en la etapa Infantil y Primaria será necesario pertenecer al Cuerpo de Maestros. Para acceder al cuerpo de inspectores de educación en la etapa Secundaria y en los estudios de música, artes plásticas e idiomas será necesario pertenecer a alguno de los siguientes cuerpos: Cuerpo de Catedráticos de Secundaria, Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria con X o más años de experiencia docente, Cuerpo de Catedráticos de música y artes escénicas, Cuerpo de Catedráticos de artes plásticas y diseño o Cuerpo de Catedráticos de escuelas oficiales de idiomas.

2.) SOBRE EL ACCESO A LA DOCENCIA UNIVERSITARIA

La carrera docente sólo se puede considerar definitivamente establecida cuando contempla todas las etapas educativas, es decir cuando regula el paso de la docencia en Primaria a la docencia en Secundaria y el paso de la docencia en Secundaria a la docencia en la enseñanza Universitaria. Si bien este borrador establece el primer paso, no concreta el segundo, por lo que la carrera docente sigue incompleta.

Proponemos el establecimiento de las siguientes medidas:

a) Que dado que los futuros Certificados de Aptitud Pedagógica así como los actuales títulos Profesionales de Especialización Didáctica y los Certificados de Cualificación Pedagógica que ya han organizado algunas Universidades, son certificados de carácter eminentemente profesional y no cultural, dichos cursos han de ser impartidos básicamente por profesionales con mucha experiencia práctica en la enseñanza Primaria o en la enseñanza Secundaria. Sería poco adecuado seguir con el hábito de que sean impartidos por docentes que nunca han dado clases en un centro de Primaria o en un centro de Secundaria. En consecuencia, se han de establecer oposiciones a profesores universitarios para impartir este tipo de estudios. Estas oposiciones deben estar restringidas a personas con una amplia experiencia en la Primaria o en la Secundaria, por ejemplo para docentes con un mínimo de 15 años de experiencia en estas etapas. Obviamente, además se debería exigir el título de Doctor y en dichas oposiciones se debería valorar la capacidad y los méritos objetivos.

b) Algunos maestros de Primaria y muchos profesores de Secundaria están más motivados por investigar en algún aspecto concreto del saber que en seguir la promoción profesional hacia la dirección o la inspección. Muchos de ellos tienen el título de Doctor y publicaciones de su especialidad y, en consecuencia, podrían ejercer una gran labor docente en la Universidad. Por todo ello se debería facilitar su acceso a ella. Además de ser un estímulo para la actualización del profesorado, sería una forma de disminuir la tradicional endogamia que tanto perjudica a nuestra Universidad. Una forma de alcanzar este objetivo sería indicar que siempre que se convoquen oposiciones a una plaza de profesor universitario las Universidades deberán establecer en el baremo a seguir que los años impartidos en la enseñanza no universitaria como funcionario público y en una especialidad concordante con la de la plaza a la que se desea acceder, se valoraran al menos con la mitad de puntos que los impartidos como profesor universitario de dicha especialidad.

En conclusión se propone cambiar el actual redactado, donde dice:

 

"Artículo 28. Incorporación de los funcionarios docentes a Departamentos universita-rios.

El Gobierno y las Comunidades Autónomas fomentarán convenios con las universidades que faciliten la incorporación, a jornada total o parcial a compartir en este caso con su actividad docente no universitaria, a los Departamentos universitarios de los funcionarios de los cuerpos docentes de niveles correspondientes a las enseñanzas reguladas en la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, en el marco de lo establecido en la Ley Orgánica de Universidades."

Por el siguiente redactado:

 

Artículo 28. Incorporación de los funcionarios docentes a Departamentos universitarios.

El Gobierno y las Comunidades Autónomas, para facilitar la incorporación a los Departamentos universitarios de los funcionarios de los cuerpos docentes de los niveles correspondientes a las enseñanzas reguladas en la Ley Orgánica 2/2006, y en el marco de la Ley Orgánica de Universidades, acordaran con las universidades establecer oposiciones específicas a la enseñanza universitaria de las materias correspondientes a la obtención de los títulos de Formación Pedagógica y Didáctica a los que se refiere el Artículo 100.2 de la ley Orgánica 2/2006. Estas oposiciones estarán restringidas a los docentes que tengan un mínimo de quince años de experiencia activa en la educación primaria o en la educación secundaria, o en ambas, y que estén en posesión del título de Doctor. Estos profesores podrán tener jornada total o parcial, a compartir en este caso con su actividad docente no universitaria.

De la misma forma el Gobierno y las Comunidades Autónomas acordaran con las universidades establecer que, siempre que se convoquen oposiciones a una plaza de profesor universitario, en el baremo a seguir se deberá indicar que cada año académico impartido en la enseñanza no universitaria, como funcionario público y en una especialidad concordante con la de la plaza a la que se desea acceder, se valorara al menos con la mitad de puntos que cada año impartido como profesor universitario de dicha especialidad.

3.) RESPECTO A LAS COMPETENCIAS EDUCATIVAS DE LOS FUNCIONARIOS DOCENTES

En el Artículo 47 sobre los Derechos de los funcionarios docentes se deja bien claro el derecho de los docentes a la libertad de cátedra y a seguir aquellos métodos de enseñanza y aprendizaje que consideren más adecuados. En cambio, nada se dice sobre su competencia para utilizar aquellas medidas educadoras que consideran más adecuadas. Esto es imprescindible para poder ejercer su profesión, que es la enseñanza y la educación de niños, adolescentes y jóvenes. Más si se considera que en nuestra sociedad el concepto de autoridad está en crisis, como reconocen la mayoría de los expertos, y la autoridad del profesorado se encuentra muy cuestionada. Por ello proponemos incluir en el Artículo 47 un nuevo apartado b), a continuación del que ya hay, donde se resalte el derecho de los docentes de las etapas no universitarias a aplicar las medidas educadoras que considere más adecuadas.

Nuevo apartado a añadir en el Artículo 47 después del actual apartado b)

b-bis) A emplear las medidas educativas y sancionadoras que considere más adecuadas al nivel de desarrollo, aptitudes y capacidades del alumnado, para conseguir su educación en el respeto a las normas de convivencia, en la adquisición de hábitos de trabajo y en el desarrollo de su capacidad de esfuerzo.

4.) RESPECTO A LAS COMPETENCIAS EVALUADORAS DE LOS FUNCIONARIOS DOCENTES

En el Artículo 47 sobre los Derechos de los funcionarios docentes tampoco se dice nada sobre su competencia para evaluar a sus alumnos. Esto también es imprescindible para poder ejercer su profesión ya que si sus calificaciones pueden ser ignoradas o no tenidas en cuenta, difícilmente podrá convencer a sus alumnos y a sus familiares sobre que es necesario esforzarse para aprobar y que es necesario aprobar para promocionar de curso. Más si se considera que algunas familias no reconocen que el profesor sea un experto en su materia y en la enseñanza de la misma. Por ello proponemos incluir en el Artículo 47 un nuevo apartado b), a continuación del anterior, donde se resalte el derecho de los docentes a que sus calificaciones sean respetadas.

Nuevo apartado a añadir en el Artículo 47 después del apartado b-bis)

b-tris) A evaluar y calificar a sus alumnos de acuerdo con los criterios establecidos por el Departamento Didáctico del centro y que deben constar en su programación de principio de curso. A que, en caso de conflicto, para su modificación por terceros sea necesario la revisión de las pruebas escritas sobre las que se sustenta. Y a que para aplicar el criterio de promoción de curso por decisión colegiada, a la que se hace referencia en el Artículo 28.2 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de abril, sea necesario haber alcanzado la calificación mínima que en su momento se determine, así como haber mantenido una buena actitud a lo largo del curso.

 

Antonio Jimeno

a.jimeno@telefonica.net

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