Educación, camino de oportunidades

2.1. Educación de calidad para todos

2.2. Formación profesional para el empleo

2.3. Universidades de excelencia

2.4. Nuevas fronteras para la ciencia y el conocimiento

 

La educación es uno de los principales pilares del proyecto de reformas del

Partido Popular. En las sociedades modernas y avanzadas, el conocimiento

es el elemento que determina las posibilidades de progreso de sus ciudadanos

y las capacidades de éxito de un país. La realidad educativa de España

ha estado marcada por la vigencia de un mismo modelo que se ha mostrado

incapaz de preparar a nuestros jóvenes para los desafíos de las sociedades

del siglo XXI.

 

Las evaluaciones internacionales sitúan a España muy por debajo de la media

de los países de la OCDE. A este hecho se le añade que un 26 por ciento

de los alumnos no terminan la educación obligatoria y otro 28,4 por ciento

no continúa los estudios. Según el informe PISA, sólo un 3 por ciento de

los jóvenes españoles alcanzan niveles de excelencia. En definitiva, el modelo

actual ha llevado a que España tenga un sistema educativo de escasa

calidad, que no promueve la excelencia y que no prepara a los alumnos

para competir en la economía del conocimiento. Una deficiente formación

dificulta el desarrollo personal, la igualdad de oportunidades y la movilidad

social. El dato de un 45 por ciento de paro juvenil es, en parte, consecuencia

de esta realidad y muestra la necesidad de impulsar reformas profundas

en el sistema educativo. Una nueva formación profesional tiene que ofrecer

nuevas oportunidades de empleo.

 

La mejora de la educación en España es una cuestión que exige políticas

bien diseñadas. Falta un modelo educativo que mejore la adquisición de

conocimientos y competencias de los alumnos. Por esta razón, las medidas

que presentamos en este programa están dirigidas a garantizar una mayor

exigencia académica, el reconocimiento del esfuerzo y el mérito, el dominio

del inglés al final de la etapa obligatoria, y la autonomía de los centros

combinada con la rendición de cuentas. Sólo un sistema educativo de calidad

permitirá la igualdad real de oportunidades para que cada alumno

alcance el máximo de sus potencialidades. La igualdad de oportunidades

obliga también a desarrollar medidas y programas para los estudiantes con

necesidades educativas especiales. Nuestro propósito es que ningún alumno

se quede atrás.

 

El elemento central para garantizar un sistema educativo de calidad es el

profesorado, cuyo prestigio y autoridad se han visto socavados en el modelo

actual. Además, la adecuación a las nuevas realidades obliga a mejorar su

selección y proceso formativo con un modo de acceso a la carrera docente

que subraye su carácter de cuerpo nacional.

 

Por eso, nuestras medidas van orientadas a reforzar la confianza en la autoridad

que da el saber. Queremos respaldar más a los profesores y que todos

-alumnos, familias, gestores públicos y sociedad- reconozcamos al profesor

el prestigio y la autoridad que merece.

 

Los padres son los primeros responsables de la educación de sus hijos. Por

eso necesitamos que el sistema educativo cuente con las familias y confíe

en sus decisiones. La libertad de elección es inseparable de este derecho.

Estamos comprometidos con una educación pública de calidad, y una oferta

educativa plural de iniciativa social que permita responder a las preferencias

de ideario o de modelo pedagógico de las familias. El respeto a los

derechos de las familias significa que el contenido de las materias no debe

responder a proyectos ideologizadores. Libertad de elección es también libertad

de elegir la lengua vehicular, ya sea el castellano o cualquiera de las

lenguas cooficiales. Estamos convencidos de que esta mayor libertad, además

de atender un derecho fundamental, redundará en la calidad. Sólo así

tendremos una escuela más cercana y accesible a las familias.

 

Una oferta adecuada de plazas de cero a tres años facilita la conciliación.

Consideramos un deber de los poderes públicos articular mecanismos que

satisfagan esta necesidad. En el segundo ciclo de educación infantil, entre

los 3 y los 6 años, la escolarización en nuestro país está generalizada, lo que

ofrece una oportunidad excelente para iniciar el aprendizaje de una lengua

extranjera.

 

La formación profesional tiene que convertirse en un poderoso instrumento

para el empleo de los jóvenes. Actualmente, el insuficiente número de alumnos

que opta por la formación profesional nos aleja de Europa. Es preciso

que la formación profesional sea concebida como un camino hacia el éxito.

 

Para ello resulta imprescindible incrementar su consideración entre los

alumnos, revalorizar su papel en la sociedad, dotarla de mayores incentivos

y orientarla de un modo eficaz hacia el empleo. Queremos una formación

profesional estrechamente vinculada a la empresa que combine la formación

en el centro docente con el trabajo dentro de la empresa y que dé respuesta

a la demanda del mercado laboral.

 

Uno de los mayores activos de los que dispone nuestra sociedad para construir

una economía moderna, desarrollada y sostenible es la educación superior.

Una educación secundaria de calidad incentiva también la calidad

de las universidades. A pesar de los esfuerzos, quedan muchos aspectos por

mejorar en nuestras universidades. Se necesitan nuevos modelos de financiación

vinculados a resultados y una gobernanza que garantice una mejor

gestión y la rendición de cuentas. La carrera docente debe ser evaluada de

acuerdo a parámetros transparentes y neutrales que garanticen la excelencia

del profesorado.

 

La investigación, la innovación y la transferencia son elementos imprescindibles

para desarrollar una economía competitiva y avanzada. El nivel alcanzado

en la investigación básica exige aspirar a mayores niveles de excelencia.

 

Las universidades tienen que ser auténticas fábricas de conocimiento

para la sociedad española. Para ello es necesario potenciar la movilidad, la

internacionalización y la evaluación de resultados.

 

El Partido Popular presenta en este programa las reformas necesarias para

lograr un sistema educativo de calidad que permita a los españoles aprovechar

las oportunidades que genera la economía del conocimiento.

 

2.1. Educación de calidad para todos

 

DIAGNÓSTICO

 

El sistema educativo español suspende por su falta de excelencia. Los índices

de fracaso (26 por ciento) y de abandono escolar (28,4 por ciento) doblan

a los de la Unión Europea (14,4 por ciento). Éste es el balance del modelo

educativo socialista vigente desde hace más de dos décadas. Tiene unas consecuencias

muy negativas para el crecimiento económico de nuestro país;

más de la mitad de los jóvenes abandonan la escuela con una muy baja

formación y escaso conocimiento de idiomas. Cuando se evalúa el modo en

el que nuestro sistema educativo transmite a los alumnos el conocimiento

de las materias fundamentales como la lengua, las matemáticas y la ciencia

quedamos, año tras año, lejos de los mejores.

Además, la autoridad del profesorado no es respetada y su modelo de selección

y formación debe ser actualizado.

 

OBJETIVOS

 

El Partido Popular promoverá que todo alumno tenga las mismas oportunidades

educativas con independencia de su lugar de residencia y de su situación

socio-económica. Para ello, impulsaremos la calidad en la educación

y la mejora de los resultados, fomentando sistemas de evaluación objetiva

en diferentes ámbitos del sistema educativo y reconociendo el esfuerzo y la

excelencia.

 

Nuestras políticas van orientadas a obtener lo mejor de cada alumno. Queremos

que recuperen la confianza en sus posibilidades y la ilusión por aprender.

Nuestra prioridad es fortalecer los valores que resultan imprescindibles

para el desarrollo personal y el éxito escolar: el esfuerzo, la búsqueda de la

excelencia, el espíritu emprendedor, la autoexigencia, la responsabilidad, la

tolerancia, y el sentido del deber con los otros y con la sociedad.

 

Estamos comprometidos con el propósito de la Unión Europea para 2020 de

reducir la tasa de abandono escolar al 10 por ciento. Nos proponemos que

todos los alumnos culminen su educación obligatoria con el conocimiento

de, al menos, una lengua extranjera.

 

En los próximos años se producirá una importante renovación generacional

del profesorado. Debemos atraer y seleccionar a los mejores para la profesión.

 

El papel del docente es clave para el éxito del sistema educativo. Hay

que devolver al profesor al centro de la vida educativa.

 

Mejorar la educación requiere fomentar la transparencia y rendición de

cuentas de los centros. Incrementaremos las competencias de los equipos

directivos favoreciendo la profesionalización de la dirección y gestión de los

centros, de manera que puedan abordar con mayores capacidades los retos

que supone una mayor autonomía organizativa. Apoyaremos especialmente

a los centros que escolarizan alumnado en situación de desventaja social,

promoviendo iniciativas específicas dirigidas a reforzar el nivel académico y

cultural de estos alumnos. Impulsaremos la mejora de la atención educativa

a la diversidad para alumnos con necesidades de apoyo educativo.

 

Estamos convencidos de que los sistemas con mayor autonomía responden

mejor a las demandas de las familias, refuerzan la responsabilidad institucional,

promueven una mayor implicación de directores, profesores y

familias y, en definitiva, consiguen mejores resultados. Garantizaremos la

libertad de elección impulsando una educación pública de calidad y una

educación de iniciativa social cuya autonomía debe ser respetada.

 

Reforzaremos como tarea educativa la transmisión de nuestra herencia cultural

común y de los valores básicos que configuran el modo de vida de

nuestra civilización occidental, evitando los contenidos adoctrinadores. Garantizaremos

el derecho a utilizar el español y las otras lenguas cooficiales

como lenguas vehiculares.

 

Modernizaremos el sistema de becas para reconocer el esfuerzo y la excelencia,

y facilitar la movilidad. Impulsaremos la extensión de la educación

infantil de cero a tres años para satisfacer las necesidades de conciliación

por parte de las familias.

 

MEDIDAS

 

01 Mejoraremos la educación obligatoria y gratuita hasta los 16 años, reformando

su estructura para reducir el abandono educativo temprano y elevar

la formación de los alumnos. La educación secundaria tendrá una organización

más flexible, que ofrezca vías formativas de acuerdo con los intereses,

motivaciones y progresos de los alumnos. El bachillerato constará de 3 cursos,

el primero de los cuales tendrá carácter de curso de iniciación.

 

02 Promoveremos el bilingüismo español-inglés en todo el sistema educativo

desde el segundo ciclo de educación infantil. Reforzaremos la enseñanza de

un segundo idioma extranjero. Impulsaremos la opción de una educación

trilingüe en las comunidades autónomas con lengua cooficial, hasta el final

del bachillerato.

 

03 Pondremos en marcha un nuevo modelo de selección y formación de carácter

nacional para el acceso a la profesión docente, que atraiga a los mejores

expedientes académicos y tenga como criterios de selección el mérito y la

capacidad. Promoveremos el reconocimiento por ley del profesorado como

autoridad pública en el ejercicio de su actividad e impulsaremos la introducción

de incentivos a su labor.

 

04 Estableceremos una carrera docente, constituida por el conjunto de grados

y funciones que cada profesor pueda alcanzar como consecuencia de la evaluación

de su desempeño, del reconocimiento de su ejercicio profesional y

de las actividades de formación, innovación e investigación. Impulsaremos

la movilidad en todo el territorio nacional de todos los cuerpos docentes.

 

05 Evaluaremos los conocimientos de los alumnos con una prueba de carácter

nacional. Haremos públicos los resultados de los centros para estimular

la calidad educativa en todas las comunidades autónomas. Introduciremos

incentivos que premien la mejora de la calidad a centros y profesores. Garantizaremos

que todos los alumnos, con independencia del lugar en que

residan, tengan una formación común con un currículo básico en todas las

etapas educativas.

 

06 Impulsaremos la autonomía de los centros educativos públicos con nuevos

modelos de gestión que faciliten la innovación educativa en el plano organizativo,

curricular y de gestión económica. Para ello incrementaremos las

competencias de los equipos directivos, y promoveremos la profesionalización

de la dirección y gestión de los centros.

 

07 Fomentaremos centros de especialización curricular que ofrezcan diferentes

proyectos educativos mediante el refuerzo y ampliación de los currículos en

los ámbitos lingüístico, humanístico, científico, tecnológico, artístico, deportivo

y de las tecnologías de la información y la comunicación.

 

08 Promoveremos la excelencia. Los alumnos con mejores expedientes académicos

y mejores resultados en las pruebas nacionales de evaluación recibirán

un diploma de excelencia que será mérito preferente para acceder a

cualquier tipo de ayudas y becas.

 

09 Aprobaremos una estrategia nacional de calidad de la educación que incluya

un programa específico para la mejora de la competencia lectora y la

escritura. Las materias instrumentales, como la lengua, las matemáticas y el

inglés, tendrán una prioridad central en la educación obligatoria. Elaboraremos

un plan de extensión del uso de las nuevas tecnologías, facilitando el

acceso a contenidos educativos de calidad y priorizando la formación del

profesorado.

 

10 Adoptaremos de forma temprana medidas de refuerzo y de recuperación

para aquellos alumnos que lo necesiten con el objeto de combatir el retraso

escolar. Apoyaremos especialmente a los centros que escolarizan alumnado

en situación de desventaja social. Fomentaremos la atención educativa

para alumnos con necesidades especiales de apoyo. En la carrera docente

se reconocerá a aquellos profesores que atiendan a alumnos con especiales

dificultades.

 

11 Reforzaremos la libertad de elección de las familias promoviendo una educación

pública de calidad, y una oferta formativa de iniciativa social que

responda a las demandas plurales de las familias.

 

12 Elevaremos la formación cívica de los alumnos, sustituyendo la asignatura

educación para la ciudadanía por otra cuyo contenido esté basado en el

aprendizaje de los valores constitucionales y en el conocimiento de las instituciones

españolas y europeas.

 

13 Haremos efectivo el derecho de los alumnos a aprender en español y en el

resto de lenguas cooficiales. Favoreceremos el desarrollo de un bilingüismo

integrador que facilite el mejor aprendizaje.

 

14 Impulsaremos la educación infantil de cero a tres años. En los entornos socialmente

más desfavorecidos, promoveremos un modelo de educación infantil

con mayor apoyo a las familias y a su función educadora en la primera

infancia.

 

2.2. Formación profesional para el empleo

 

DIAGNÓSTICO

 

En la actualidad, la tasa de desempleo juvenil de España es la más alta de la

Unión Europea, alcanza el 44 por ciento, y está 23 puntos por encima de la

media. Más de la mitad de los jóvenes salen del sistema educativo con una

formación muy precaria ya que, o bien no llegan a terminar sus estudios

obligatorios o, si lo hacen, no tienen ninguna formación adicional.

 

La inserción laboral en España de los jóvenes titulados en formación profesional

está siendo muy superior, incluso en este periodo de crisis, a la de los

jóvenes que sólo han obtenido la titulación de secundaria obligatoria. Sin

embargo, el número de titulados de formación profesional es escaso. Entre

las razones de este hecho está la falta de prestigio social, la ausencia de desarrollo

del marco legislativo y la falta de coordinación entre la formación inicial

y la formación profesional para el empleo, que impiden la ordenación y

programación de una oferta suficiente, flexible y eficiente.

 

OBJETIVOS

 

Nuestro gran desafío es conseguir que los jóvenes españoles tengan una

cualificación que les permita su plena inserción laboral ante los retos de un

entorno global muy exigente. Promoveremos un nuevo modelo de formación

profesional para crear empleo, con un carácter eminentemente práctico,

vinculado a las necesidades de las empresas y que haga más competitiva

a la economía española. Adaptaremos a la realidad española un modelo de

éxito: la formación profesional en la empresa combinada con la formación

en el aula.

 

Invitaremos al tejido empresarial a colaborar activamente en esta reforma,

esencial para que nuestro mercado de trabajo funcione mejor y se incremente

la competitividad. Una alianza más robusta entre los alumnos, las

empresas y las administraciones educativas garantizará el éxito de la formación

profesional.

 

Impulsaremos una formación profesional de calidad y atractiva, desarrollada

en gran medida en los centros de trabajo, que incentive la permanencia

de los jóvenes en el sistema educativo, ampliando sus oportunidades laborales.

 

Daremos la opción de que partir de los 15 años los alumnos puedan incorporarse

a la formación profesional para que puedan desarrollar plenamente

sus capacidades laborales y profesionales al tiempo que se reduce el abandono

educativo temprano.

 

Para mejorar la calidad de la educación y garantizar la empleabilidad de

los alumnos, pondremos en marcha una oferta integrada de programas de

formación para el empleo y titulaciones de formación profesional de grado

medio y superior que incrementen la creatividad, la innovación y el espíritu

emprendedor en todos los niveles de la educación y la formación.

Impulsaremos una formación profesional integrada, desde la elaboración

de las cualificaciones, los títulos de formación profesional y los certificados

de profesionalidad hasta la organización, financiación y gestión. Promoveremos

un nuevo modelo que garantice la formación de los jóvenes a lo largo

de toda su vida laboral, de tal forma que la economía española sea capaz de

competir plenamente en un entorno en permanente transformación.

 

MEDIDAS

 

01 Reformaremos la formación profesional permitiendo la posibilidad de acceso

a partir de los 15 años y manteniendo el carácter obligatorio y gratuito

de las enseñanzas hasta los 16 años.

 

02 Instauraremos una nueva modalidad de formación profesional de carácter

dual, que permita a los jóvenes desempeñar dentro del proceso formativo

su primera experiencia laboral. Impulsaremos un ambicioso programa de

becas-salario.

 

03 Estableceremos, de forma coordinada con las comunidades autónomas, una

oferta integrada de títulos de formación profesional y certificados de profesionalidad.

 

04 Evaluaremos periódicamente el sistema nacional de cualificaciones

y formación profesional para verificar su calidad, su adecuación a las

necesidades formativas individuales y a las del sistema productivo, la eficacia

de sus acciones y su adecuación a las necesidades del mercado de trabajo.

 

05 Incorporaremos en la oferta formativa de todos los currículos la formación

en lengua inglesa, la innovación y el emprendimiento.

 

06 Adaptaremos los niveles del sistema nacional de cualificaciones al marco europeo

de cualificaciones al objeto de facilitar la movilidad profesional de los

españoles en la Unión Europea. Apoyaremos la movilidad de estudiantes,

profesores y formadores, a través de la iniciativa Juventud en Movimiento y

de los programas europeos Leonardo da Vinci y Erasmus.

Impulsaremos la implantación de los programas de cualificación profesional

inicial.

 

07 Recuperaremos la formación como primera política activa de empleo. Mejoraremos

el ajuste de la formación proporcionada a los desempleados a

las necesidades del mercado de trabajo. Aprovecharemos todas las oportunidades

tecnológicas para favorecer la formación profesional a distancia y

de forma específica de los certificados de profesionalidad. Adaptaremos la

oferta a las necesidades de las personas con discapacidad.

 

08 Haremos efectivo el derecho individual a la formación permanente y la recualificación

de los trabajadores a lo largo de toda su vida laboral mediante

la implantación de un bono formación, la apertura de la oferta formativa y

la evaluación rigurosa de la efectividad de las políticas activas de empleo.

 

2.3. Universidades de excelencia

 

DIAGNÓSTICO

 

Ninguna de las universidades españolas aparece entre las primeras 150 a

nivel mundial. Debe mejorarse su calidad para estar a la altura de lo que

una sociedad moderna y avanzada requiere. Necesitamos unas universidades

que estimulen la excelencia y generen incentivos al esfuerzo desde las

primeras etapas educativas.

 

Los modelos de financiación y de gobierno no están adaptados a los nuevos

desafíos y se encuentran en el origen de esta situación. Además, el sistema

de selección del profesorado presenta numerosas deficiencias, lo que

se refleja en la escasa incorporación de profesorado extranjero a nuestras

universidades. Existe una muy escasa movilidad estudiantil, lo que frena la

competencia entre universidades.

 

Por otro lado, aunque existe una notable producción científica, no se ha desarrollado

una política que favorezca la transferencia de los resultados de la

investigación ni que haya estimulado el acercamiento entre la universidad

y la empresa.

 

OBJETIVOS

 

Promoveremos un proceso de internacionalización y modernización de las

universidades. Haremos de los campus españoles un referente de calidad

y excelencia, generando así un modelo de desarrollo intensivo en conocimiento

e innovación y la plena integración laboral de nuestros jóvenes en

un mundo globalizado.

 

Para ello, las universidades deberán contar con un marco flexible y transparente

que les permita responder a los diferentes desafíos, garantice su

autonomía real y estimule su responsabilidad. Impulsaremos sistemas de

financiación que premien los resultados y fomenten la especialización, siguiendo

las mejores prácticas de los países de nuestro entorno.

 

El apoyo económico público y privado debe ir acompañado de una exigente

rendición de cuentas a la sociedad. Además, para hacer frente a los retos de

una realidad global muy competitiva, impulsaremos un sistema de gestión

y gobierno más profesionalizado y eficaz.

 

Para fomentar la internacionalización de las universidades españolas y la

atracción de talento a las mismas impulsaremos el conocimiento de idiomas

por parte de profesores y alumnos. Apoyaremos el incremento de los programas

de colaboración institucional internacional entre las universidades

y la presencia de títulos internacionales conjuntos.

 

Definiremos una carrera del profesorado universitario tanto en su perfil docente

como investigador, presidida por el rigor, la excelencia y la dedicación,

que deberá ser evaluada con criterios de transparencia y neutralidad.

 

Adaptaremos el sistema de becas a la nueva realidad del espacio europeo de

educación superior, garantizando que los estudiantes puedan elegir libremente

carrera y universidad con arreglo a su mérito y capacidad, estimulando

además la competencia entre nuestros centros de enseñanza superior.

 

Fomentaremos la cultura innovadora en el ámbito de las universidades españolas,

especialmente en los aspectos relacionados con la transferencia

investigadora. Reforzaremos la conexión entre la universidad y la empresa,

tanto en materia de transferencia investigadora como en la definición y

adaptación de currículos.

 

MEDIDAS

 

01 Estableceremos un marco general de financiación para las universidades

que sea suficiente, estable y transparente, que fomente la especialización

y la excelencia, reconozca los resultados docentes e investigadores, y promueva

la inserción laboral de sus alumnos. Abriremos mayores espacios al

mecenazgo, el patrocinio y la colaboración con las iniciativas sociales.

 

02 Reformaremos el sistema de gobernanza en la universidad para impulsar la

rendición de cuentas y una mayor profesionalización de la gestión. Dotaremos

a las universidades de las herramientas necesarias para competir con

las mejores universidades de todo el mundo. Contarán con instrumentos

legales que permitan una organización más flexible de su oferta docente,

faciliten la especialización y una incorporación más ágil del profesorado.

 

03 Impulsaremos las alianzas entre facultades y universidades para la oferta de

programas de mayor calidad.

Impulsaremos un sistema de becas que potencie la excelencia y la igualdad

de oportunidades en los estudios universitarios, como factor clave para el

éxito de una sociedad. Mejoraremos la coordinación del sistema universitario

para que funcione como un distrito único en toda España. Apoyaremos

los programas de movilidad de los estudiantes en el marco del espacio

europeo de educación superior.

 

04 Potenciaremos la internacionalización de las universidades, de sus profesores

y de los alumnos. Impulsaremos el intercambio de profesorado, la

docencia de grado y postgrado en inglés, y las titulaciones conjuntas con

universidades extranjeras.

 

05 Dentro del marco del espacio europeo de educación superior, promoveremos

un mapa de titulaciones que promueva la transparencia sobre los conocimientos

adquiridos y facilite la inserción laboral.

 

06 Promoveremos la excelencia docente e investigadora del profesorado y un

sistema de evaluación transparente y riguroso.

 

07 Impulsaremos nuevos mecanismos que favorezcan e incentiven la transferencia

de la investigación e innovación desarrollada en las universidades

para su aplicación por parte del sector privado. Para ello, promoveremos el

espíritu emprendedor de los profesores y alumnos universitarios y renovaremos

el modelo de las Oficinas de Transferencia de Resultados de Investigación

(OTRI).

 

2.4. Nuevas fronteras para la ciencia y el conocimiento

 

DIAGNÓSTICO

A pesar del gran avance conseguido en los niveles de producción científica

a lo largo de las últimas décadas, España es uno de los países desarrollados

con menor capacidad de transferencia y puesta en valor de los resultados

de la investigación.

 

El crecimiento del sistema español de ciencia y tecnología se apoya en un

uso muy intenso de recursos públicos. Estando España muy lejos de los niveles

de inversión en I+D de los países más avanzados es, sin embargo, uno

de los que más recursos públicos emplea en términos relativos. Esta falta

de inversión privada se debe, en buena parte, a las deficiencias de comunicación

entre los agentes públicos de investigación (universidades y OPIS,

singularmente) y las empresas.

 

Nuestros centros públicos generan mucha producción científica pero están

todavía lejos de alcanzar los niveles de excelencia deseables. Las mayores

cotas de visibilidad y reputación internacional se están obteniendo, precisamente,

en el área semipública, donde nuevas formas de organización y

gestión, menos burocráticas, atractivas para los investigadores de mayor talento

y más abiertas a la sociedad, están alcanzando notables cotas de éxito.

 

La actuación dispersa de las distintas administraciones es causa de muchas

ineficiencias. La nueva ley de la ciencia, la tecnología y la innovación ofrece

nuevas oportunidades para mejorar la coordinación entre administraciones

y abre nuevas posibilidades de transformación del sistema español de I+D

que habrá que desarrollar con plenitud.

 

OBJETIVOS

 

Potenciaremos una investigación dirigida a la resolución innovadora de los

problemas a los que se enfrenta la sociedad, y promoveremos la expansión

del conocimiento. Incrementaremos la calidad y relevancia de la investigación

financiada con recursos públicos, mejorando su rentabilidad social.

 

Reforzaremos la carrera investigadora, haciendo posible el pleno desarrollo

de todas las capacidades personales en condiciones internacionalmente

competitivas. Orientaremos la excelencia hacia la innovación empresarial,

equiparando las actividades de desarrollo tecnológico y de generación de

patentes a la publicación de resultados científicos en la evaluación de los

investigadores. Fomentaremos la penetración de los profesionales con cualificaciones

científico-técnicas en el sector productivo y facilitaremos al máximo

su movilidad.

 

Formularemos una verdadera programación conjunta del gasto público en

I+D de todas las administraciones, creando la masa crítica suficiente para

alcanzar un impacto internacional, reduciendo las ineficiencias derivadas

de la dispersión y duplicación de esfuerzos. Armonizaremos y reforzaremos

los sistemas de intercambio de información, seguimiento y evaluación de

resultados.

 

Estimularemos la inversión privada en I+D para aumentar la competitividad

de nuestro tejido productivo y el número de empleos en sectores de media

y alta tecnología. Trabajaremos para atraer a España el mejor talento internacional.

 

Potenciaremos el sistema público de investigación biomédica, con una estrategia

que priorice las patologías más prevalentes, incremente la cooperación

internacional, coordine todos los esfuerzos públicos y acelere la traslación

de los resultados a la práctica clínica.

 

MEDIDAS

 

01 Implementaremos una infraestructura de apoyo que permita la interconexión,

normalización y armonización de todos los datos del sistema español

de ciencia y tecnología procedentes de diversas administraciones e

instituciones científicas, con formatos interoperables a través de una red de

datos unificada.

 

02 Ofreceremos a la sociedad un mapa nacional de recursos científicos y tecnológicos

y daremos la más amplia difusión a las capacidades y resultados de

cada uno de los agentes públicos de investigación.

 

03 Normalizaremos los criterios y procedimientos de evaluación de investigadores,

proyectos, infraestructuras e instituciones. Articularemos un sistema

de confianza, para uso compartido de todas las administraciones, que garantice

la independencia, calidad, eficiencia y transparencia de todos los

organismos de evaluación y seguimiento.

 

04 Potenciaremos la cofinanciación de centros entre distintas administraciones

y entidades privadas, los consorcios, los acuerdos de colaboración interinstitucional

y cualquier otra fórmula que haga posible la orientación conjunta

de los recursos.

 

05 Alinearemos los recursos públicos españoles con las estrategias marcadas

desde la Unión Europea para aprovechar mejor los recursos disponibles y

contribuir decididamente a la internacionalización del sistema español de

ciencia y tecnología.

 

06 Actualizaremos la estructura de incentivos fiscales para potenciar el I+D empresarial,

con atención preferente a las empresas emergentes, pymes innovadoras

y a los sectores más estratégicos (salud, energía, transporte).

 

07 Daremos un apoyo decidido a los centros tecnológicos como cauce central

para la conexión entre el sistema científico y las pymes.

 

08 Pondremos en marcha la agencia estatal de financiación de la investigación

para la asignación más eficiente de los recursos públicos y mejorar su evaluación.

Generalizaremos los sistemas de concurrencia competitiva y eliminaremos

la asignación nominativa de recursos en los presupuestos.