¿Por qué la LOE no es una buena ley de educación?

Sindicato de profesores AMES

Te pedimos que distribuyas este documento entre todos los profesores y alumnos y que firmes, antes del 30 de octubre de 2006, la carta dirigida a la Comisión de Educación del Parlamento Europeo.
Para leer la carta clica en: Carta al Parlamento Europeo. Para firmar la carta clica en: Firmar carta. Muchas gracias.

La LOE es la nueva ley de educación que fue aprobada en el Congreso de los Diputados el pasado 6 de abril de 2006. Durante su elaboración el Gobierno no se reunió ni una sola vez con el principal partido de la oposición, ni pactó con él ningún tema durante su discusión en el Congreso y en el Senado. De esta forma la LOE no es el fruto de un gran pacto de Estado como pedían casi todos los ciudadanos y, por lo tanto, su continuidad no está asegurada. Si en las elecciones del año 2008 se produjera un nuevo cambio de gobierno, la LOE sería derogada y sustituida por otra ley. En conclusión, nuestros gobernantes han antepuesto sus intereses de partido al bien de los ciudadanos.

Para poder valorar objetivamente esta ley conviene recordar las tres características que ha de cumplir cualquier sistema educativo obligatorio para que pueda ser mínimamente aceptable. Estas son:

• Que los alumnos sólo promocionen al curso siguiente cuando estén preparados para poder aprovechar el que en él se enseña.

• Que el sistema ofrezca caminos diferentes para qué cada alumno pueda encontrar uno que sea adecuado a sus capacidades e intereses.

• Que al final de cada etapa existan controles externos por parte de la Administración que garanticen a las familias que las calificaciones dadas por los centros se ajustan a la realidad.

Estas tres características, que resultan tan evidentes, ni se cumplían en la LOGSE ni ahora se cumplen en la LOE. A continuación se exponen los Artículos de la LOE en que se incumplen:

1.) Promoción automática del alumnado aunque no esté suficientemente preparado

En el Artículo 28.6 se dice: "El alumno podrá repetir el mismo curso una sola vez y dos veces como máximo dentro de la etapa (…) Excepcionalmente, un alumno podrá repetir una segunda vez en cuarto curso si no ha repetido en los cursos anteriores de la etapa". Esto significa que tanto en los seis años de Primaria como en los cuatro de la ESO, el alumno podrá repetir un máximo de dos veces. Así, por ejemplo, un alumno de 13 años que repita 1º de ESO sabe, desde el mes de septiembre, que aunque en junio suspenda todas las asignaturas al año siguiente pasará a 2º de ESO. El restablecimiento de la promoción automática de los alumnos que ya han cubierto el contingente de repeticiones permite ahorrar mucho dinero al Estado pero comporta privarlos de estímulos, no poder educarlos en el esfuerzo, obligarlos a acceder a un curso que no pueden aprovechar y, así, abocarlos a que fracasen de nuevo.

2.) Posibilidad de aprobar a los alumnos sin necesidad de pruebas objetivas comparables

En el Artículo 28.2 se dice sobre la ESO: "Las decisiones sobre la promoción del alumnado de un curso a otro, dentro de la etapa, serán adoptadas de forma colegiada por el conjunto de profesores del alumno respectivo, (…) Las decisiones sobre la obtención del título al final de la misma serán adoptadas de forma colegiada por el conjunto de profesores del alumno respectivo (…)". De forma colegiada en la práctica quiere decir que se faculta a los Equipos Educativos para cambiar la calificación final del profesor de cada asignatura sin necesidad de su consentimiento, ni de pruebas objetivas comparables, ni de una calificación mínima para poder hacerlo. Se podrá hacer sin límite de número de asignaturas por alumno ni de número de alumnos por grupo. Esto abre la puerta a qué los centros puedan aprobar a los alumnos no en función de sus conocimientos, sino en función de sus intereses particulares y del "prestigio" del centro. Este artículo anula de hecho el Artículo 28.3 sobre que "repetirán curso cuando tengan evaluación negativa en tres o más materias". Es pues muy creíble que, como dicen los representantes del MEC, con la LOE en dos o tres años disminuirá sensiblemente el fracaso escolar.

3.) Un sistema educativo sin ningún control externo que permita evitar el fraude a los ciudadanos

En el Artículo 21 y en el Artículo 29 sólo se establece una evaluación de diagnóstico de las competencias básicas logradas por los alumnos al finalizar el cuarto curso de Primaria y el segundo curso de Secundaria respectivamente. Se trata de evaluaciones sin valor académico, es decir que no influyen en la calificación de los alumnos, por lo que no constituyen ningún estímulo para ellos; que no se realizan al final de la etapa sino dos cursos antes, por lo que no sirven por saber si el alumno puede pasar o no a la etapa siguiente; y que no son externas sino que las vigilan y corrigen los propios profesores del centro, por lo que no sirven por saber si las notas del centro se corresponden con los conocimientos reales adquiridos por los alumnos. Para lo que sí servirán es para presionar a los profesores para qué aprueben más alumnos, puesto que se les avisa del problema dos años antes del final de la etapa y se les informa que al final nadie revisará ni cuestionará si sus notas reflejan o no lo que han aprendido sus alumnos.

4.) Un sistema rígido que no ofrece vías diferenciadas para atender la diversidad del alumnado

En el Artículo 25 se define el cuarto curso. Es el único curso en el cual se permito escoger tres materias de entre cinco. Es decir, que se obliga a todos los alumnos a estudiar lo mismo hasta los 15 años, en lugar de ofrecerles diferentes caminos a partir de los 14, para qué cada alumno pueda seguir aquel que mejor se adapta a sus capacidades e intereses personales. A partir de los 14 años un determinado porcentaje de alumnos ya sólo desea adquirir conocimientos y habilidades relacionadas con el sector laboral al que quiere acceder a los 16. Si el sistema no lo permito, estos alumnos generalmente fracasan en sus estudios. Mantener el itinerario único hasta los 15 años puede ser más económico, pero es la principal fuente de conflictividad en las aulas, como se ha demostrado en estos últimos años.

5.) Un sistema que margina asignaturas fundamentales en la formación de los alumnos

En el Artículo 24 se establece la organización de los tres primeros cursos de la ESO. Como en un de ellos se debe cursar "Educación para la ciudadanía y los derechos humanos" (Art. 24.3), y en los dos primeros cursos sólo se pueden cursar dos materias más que en el último ciclo de la educación Primaria (Art. 24.6), la "Educación plástica y visual", la "Música" y la "Tecnología" sólo se podrán impartir en uno de los tres cursos y la "Segunda lengua extranjera" y la "Cultura clásica" desgraciadamente quedan así: "en el conjunto de los tres cursos, los alumnos podrán cursar alguna materia optativa" (Art. 24.5).

Por entender por qué motivos la LOE, como anteriormente lo hizo la LOGSE, presenta unas características tan antagónicas a las que defiende la mayoría del profesorado, conviene observar sus resultados. El primero es que en los centros públicos, que son los que más dinero cuestan al Estado, ha descendido el número de alumnos, tanto que algunos sólo se mantienen gracias al alumnado inmigrante sin recursos y ya tienen dificultades para llenar sus grupos de Bachillerato. Es decir, el sistema sirve por ahorrar dinero al Estado en educación, puesto que permite tener recogidos de forma económica a todos los jóvenes del país hasta los 16 años y con el agradecimiento de sus padres, dado que no se pueden enterar de que sus hijos no están aprendiendo lo que necesitarán para su vida de adulto y que se está favoreciendo una futura fractura social. El segundo es que cada vez hay menos alumnos que acaban la ESO y menos alumnos que tras la ESO quieran seguir estudiante. Es decir el sistema sirve por tener una gran cantidad de mano de obra barata y así poder competir con los nuevos países emergentes.

Para contar con el apoyo a la LOE de los diferentes sectores, se les han dado todo lo que pedían. A las Autonomías se les da una ley que no establece ninguna prueba externa que pueda evidenciar el fracaso escolar que se da en ellas. A los maestros de Primaria, que es el principal colectivo de votantes en las elecciones sindicales, ya no se los exigirá superar una oposición para acceder al cuerpo de profesores de Secundaria. A los centros privados concertados se les autoriza a recibir donativos de los padres, y a los sindicatos de alumnos se les permite convocar hacer "inasistencias a clase" desde los 14 años.

En resumen, la LOE generará una población poco preparada en aspectos humanísticos y científicos, sin capacidad de crítica y básicamente consumista. Es decir, una sociedad fácilmente manipulable y hedonista, la sociedad ideal para un sistema económico que hace hincapié en la competitividad de las empresas en lugar de ponerlo en los valores y los derechos de los ciudadanos.

Acción para la Mejora de la Enseñanza Secundaria (AMES) www.ames-fps.com