El Papa reprocha al nuevo embajador español la política social de Zapatero

LA VANGUARDIA - 21/05/2006

ROMA.(Redacción y agencias.)

Benedicto XVI censura las leyes sobre bodas gays y defiende la asignatura de religión

Benedicto XVI aprovechó el acto de presentación de credenciales del embajador español en el Vaticano, Francisco Vázquez, para mandar un mensaje a Zapatero. El Pontífice lamentó las leyes sobre bodas gays y exigió que la enseñanza de la religión católica se imparta "en condiciones equiparables a las otras asignaturas".

Vázquez asegura que el Gobierno "escucha siempre con atención" al Papa y le ofrece la mano tendida del Ejecutivo

El Papa Benedicto XVI defendió ayer, ante el nuevo embajador de España en la Santa Sede, Francisco Vázquez, el valor del matrimonio y la familia tradicional y pidió que la enseñanza de la religión católica se equipare a las otras asignaturas "como prevén los acuerdos Iglesia-Estado". El mensaje lo trasladó el Pontífice a Vázquez - que estrena cargo con el objetivo de limar asperezas entre España y el Vaticano- durante la presentación de las cartas credenciales del representante español ante la Santa Sede.

El discurso del Papa llevó una carga crítica contra la legislación que, en materia de política social y educativa, ha promovido el Gobierno de Zapatero. La audiencia, que se celebró en la biblioteca privada del Papa, duró 20 minutos y se desarrolló en un ambiente de cordialidad, según precisaron fuentes españolas.

Benedicto XVI abogó ante Vázquez por la pervivencia y la preservación de los valores cristianos tradicionales en la sociedad. Además, la máxima autoridad de la Iglesia recordó al Gobierno que en sus acuerdos con el Vaticano se establece que "la enseñanza de la religión católica se impartirá en condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales". Un tema, el de la educación de religión en las escuelas, que ha creado más de un desencuentro entre el Gobierno y la Santa Sede.

El ex alcalde de A Coruña Francisco Vázquez, por su parte, explicó al Pontífice que su designación expresa "la clara voluntad de diálogo" del Ejecutivo español con el Vaticano. El veterano político socialista justificó la mano tendida del Gobierno en la apuesta que el Ejecutivo español ha hecho en él como nuevo embajador, "un político - dijo sobre sí mismo- que nunca ha ocultado su condición de católico y que siempre ha intentado ser públicamente consecuente con su fe".

En su diálogo con el embajador, Benedicto XVI proclamó el derecho a la vida "desde su concepción hasta el ocaso natural" y el derecho "a nacer, a formar y a vivir en familia, sin que ésta se vea suplantada u ofuscada por otras formas o instituciones diversas". Con esas palabras, de manera indirecta, el Pontífice condenó el aborto y la eutanasia, así como los matrimonios entre homosexuales y las parejas de hecho.

El Papa consideró que su presencia en el Encuentro Mundial de las Familias que se celebrará en Valencia el 8 y el 9 de julio próximos le otorgará "la oportunidad de celebrar la belleza y la fecundidad de la familia fundada en el matrimonio, su altísima vocación y su imprescindible valor social". Asimismo, aprovechó para destacar las "multiseculares relaciones diplomáticas entre España y la Santa Sede" que, según él, "reflejan el vínculo constante del pueblo español con la fe católica".

Otro de los asuntos que salieron a colación fue la situación del proceso de paz abierto en el País Vasco y el papel que puede jugar en él la Iglesia. Vázquez puso como buen ejemplo del quehacer de la Iglesia católica que, en unos tiempos tan convulsos, esté llevando a cabo una labor de construcción de puentes entre civilizaciones "pidiendo el diálogo". El nuevo embajador en el Vaticano aseguró que el Gobierno escucha "siempre con atención" al Papa "cuando expresa sus preocupaciones y temores por la evolución de una sociedad impregnada de un relativismo moral".

Desde España, el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, replicó a las exigencias del Papa recordando que el Gobierno "no puede hacer más caso al catecismo que al programa". En un acto en Alcázar de San Juan, con motivo de los dos años de gobierno socialista, Moraleda dijo también que "carece de sentido que el Estado financie a la Iglesia, porque la Constitución Española recoge que el Estado español es aconfesional" y por ello el Gobierno debe respetar todas las opiniones y confesiones. Así, la Iglesia Católica "tiene la responsabilidad de buscar mecanismos de autofinanciación", insistió.