"Mestres"

MANUEL TRALLERO

La Vanguardia 25/05/2005

Con motivo de la semana que TV3 dedica a esa elevada rama de la ganadería que es la pedagogía -en palabras del gran Gaziel-, "la nostra" ha tenido la amabilidad de perpetrar un docudrama sobre los enseñantes. Es un género muy querido porque, no en vano, su actual director, el señor Escribano, se creyó que había inventado la sopa de ajo con su serie "Hospital". Este repertorio de "seños" que nos han mostrado, con pretensiones de reflejar la realidad, son simples estereotipos. La joven maestra de Ripollet, puro estilo Rosa Sensat, impresionada y "fotuda" cuando manda callar a la clase, "porque lo digo yo" y la clase se calla para su consternación "porque eso es antipedagógico", o la abnegada veterana de Ullastret o la perfecta funcionaria de Cervera. Imágenes tópicas, enganchadas una detrás de otra sin el menor viso de credibilidad. Los maestros de Catalunya quedan tan bien retratados como pudieran serlo los negros de Estados Unidos en "La cabaña del Tío Tom".

Hay que tener bastante estómago para tratar de la enseñanza en Catalunya y no abordar las clases en barracones -"aulas no convencionales" según la jerga del tripartito-, la escasez presupuestaria, la violencia en las aulas, la catástrofe de la aplicación de la Logse, las bajas por depresión del profesorado, la drogodependencia de algunos alumnos, los problemas derivados de la inmigración -sólo salió un chico negro, Jonathan, en Cervera-, las reducidas plantillas, el fracaso escolar, los embarazos de adolescentes, la proliferación de bandas juveniles, la obesidad infantil, la paulatina pérdida de calidad de la enseñanza pública a favor de la privada… Nada de ello apareció, pero tampoco se vio ni una mala pantalla de televisión ni un simple ordenador. Esta es la escola catalana. Menos mal que en el Telenotícies se explicó como gran éxito que los maestros con más de veinte años de antigüedad, pero menos de 51 años, tras cuatro años cobrando el 80% del sueldo y sin que su número supere a los 400, podrán disfrutar de un año sabático. La realidad siempre supera a la ficción.