“Hay que valorar positivamente la gratuidad del Bachillerato si beneficia a las familias”

“Hay que valorar positivamente la gratuidad del Bachillerato si beneficia a las familias”
Sandra Moneo, portavoz de Educación del PP en el Congreso
Por Adrián Arcos
Magisnet.com 28/03/2012

Moneo reconoce que a día de hoy algunas comunidades del PP ofrecen el Bachillerato de forma gratuita, y lo valora positivamente si se hace en beneficio de las familias, aunque también advierte de que no es la actual propuesta del PP.

Está segura de que las medidas que va a poner en marcha el Gobierno del PP son de suficiente impacto para dar la vuelta a los planteamientos del actual modelo procedente de la Logse. Sandra Moneo, actual portavoz en el Congreso, ha ejercido de secretaria de Educación del PP mientras este partido ha estado en la oposición. Ahora se muestra esperanzada en que nuestro sistema empiece por fin a arrojar buenos resultados.

En una época de recortes en la que tanto se mide la eficiencia, ¿cree que se pueden obtener buenos resultados con menos recursos? Nuestro país no tiene, a día de hoy, un problema de recursos en Educación. Tenemos un gasto por alumno en enseñanza pública que supera a Francia, a Alemania y a Finlandia. La cuestión es por qué estos países, con menos recursos, obtienen mejores resultados en todos los indicadores internacionales y, sin embargo, España con más recursos obtiene peores resultados. Por lo tanto, nuestro problema no es de inversión, sino de eficiencia y de cambio de un mal modelo educativo, que ha destinado recursos a cuestiones accesorias y los ha limitado en materias importantes.

Si es un problema de modelo, ¿por qué no se ha eliminado la LOE o se ha recuperado la LOCE?
Las propuestas del PP, y del Gobierno en este caso, tienen su origen en la LOCE y otras son el fruto del trabajo de más de ocho años de oposición. En cualquier caso no son fruto de la improvisación. Y nosotros lo que hemos planteado a la comunidad educativa son reformas de suficiente impacto para ponerlas en marcha en el menor tiempo posible y obtener resultados a medio y largo plazo de la forma más eficiente posible. Además, éramos conscientes de que abrir el debate sobre una nueva ley educativa hubiese podido generar dentro de la sociedad española cierta preocupación.

Desde algunos sectores hay cierto temor a que ahora se destinen más recursos a la Concertada, que sale más barata que la Pública. En estos momentos, el Ministerio de Educación está elaborando los presupuestos, por lo que sostener ya el discurso sobre la escasez de recursos en la Educación responde más a un planteamiento ideológico de la izquierda de este país que a una realidad. Y por supuesto el PP no va a entrar nunca en el enfrentamiento entre Pública, Concertada y Privada, porque la existencia de las tres redes tiene que responder a algo fundamental, que es la libertad de enseñanza y un principio que reconoce el artículo 27 de la Constitución y que cualquier Administración responsable debe garantizar para que sean los padres quienes eligen libremente la Educación de sus hijos.

¿Cuáles son esas medidas de impacto? Necesitamos una Educación Secundaria que sea flexible, atractiva para los alumnos, que eleve el nivel de conocimientos y que anime al alumno a continuar hacia las etapas postobligatorias. Y nosotros consideramos que el actual modelo de Bachillerato –que no es de dos años, sino de año y medio– no cumple con los objetivos de formar, de ser propedéutico, de elevar el conocimiento de los alumnos, los arroja hacia las etapas universitarias con una carencia de conocimientos importantes, y eso es también una de las causas de que muchos fracasen en el ámbito universitario.

¿Al final no hubieran sido igual de útiles los itinerarios del 4º de la ESO del anterior Gobierno? No se pueden comparar ambos diseños. Ese 4º de la ESO que diseñó el PSOE fue un curso con infinidad de asignaturas, sin ningún tipo de criterio ni de orientación hacia los alumnos que forjase y que garantizase un mayor nivel de conocimiento. Fue una especie de copia y pega de los itinerarios que planteaba la LOCE en el año 2000. Tampoco se hizo a través de una ley educativa, sino a través de la Ley de Economía Sostenible. Y yo siempre digo que las malas copias no cumplen con el objetivo que siempre tiene el original. Además, el planteamiento del año 2000 no puede servir al 100% en 2012. Por eso en aquel momento nosotros creímos que la vía correcta eran unos itinerarios que, insisto, nada tenían que ver con los del PSOE, y hoy en día plantamos un Bachillerato de tres años.

¿Realmente hay una estrategia oculta para concertar todo el Bachillerato? Antes de lanzar esa acusación habría que oír a las partes implicadas. La izquierda nos acusa de concertar el Bachillerato y determinados sectores de la Concertada están preocupados porque algunas cuestiones puedan afectar a sus centros –en las que puedo garantizar que estamos trabajando para dar solución–. En cualquier caso, este Gobierno siempre trabajará para ofrecer las mejores oportunidades a las familias. Es cierto que a día de hoy hay algunas comunidades donde gobierna el PP que empezaron a ofrecer gratuitamente el Bachillerato desde hace algunos años. Y siempre que sea en beneficio de las familias estamos hablando de una realidad, y yo creo que hay que valorarla positivamente. Pero a día de hoy la propuesta del PP es la que es, un Bachillerato de tres años, y el tiempo dirá.

¿Cree que se quiere demonizar la concertación del Bachillerato? Yo sigo insistiendo. Es fruto del enfrentamiento en el que quiere moverse el PSOE, y a nosotros lo que nos preocupa es que en la actual situación de crisis no haya una sola familia que por cuestiones económicas tenga que enviar a su hijo a un centro que no es de su preferencia.

¿Qué tipos de contenidos van a conformar ese primer curso de Bachillerato o FP? Tiene que haber un refuerzo importante de las asignaturas instrumentales, porque el Bachillerato es una etapa donde el alumno tiene que enriquecerse profundamente en conocimientos. Es decir, no basta con tener una infinidad de asignaturas, como el actual Bachillerato, y no profundizar en ninguna. Y en cuanto a la FP, ese curso debe contener una combinación de asignaturas con un perfil más técnico y práctico pero también aquellas instrumentales que otorguen un nivel de conocimiento importante.

¿Qué cambios se van a producir en la FP? Tenemos en estos momentos una FP con cientos de cualificaciones que nadie ha evaluado, que no sabemos qué tipo de demanda tienen dentro del tejido empresarial, que los alumnos desconocen, que en ocasiones no se ajustan ni siquiera a la demanda del propio entorno laboral y social donde se están impartiendo. En FP hay que poner cierto orden y para ello se precisa tener un contacto muy directo con el tejido empresarial. Y pretendemos que el alumno pueda obtener una formación teórica dentro del centro educativo, pero pueda tener a la vez una formación práctica en el ámbito de la empresa. Si acertamos en la implantación de la FP este será uno de los grandes éxitos de nuestro sistema educativo.

¿Por qué cambiar Educación para la Ciudadanía cuando el debate parecía haberse pacificado? Simplemente cumplimos algo comprometido con los ciudadanos. En cualquier caso, no estoy de acuerdo en que la cuestión de EpC sea pacífica porque miles de padres a lo largo de estos años han planteado una batalla importante para que sus hijos no fueran ideologizados en los centros educativos. Y a nosotros esos padres nos merecen el máximo de los respetos.