Facebook pone al descubierto que el nivel de escritura ha descendido

Los docentes afirman que la sensibilidad por la buena ortografía es menor

"He corregido exámenes con más de 30 faltas", explica un catedrático

La Vanguardia 21/04/2011

Maite Gutiérrez

* "El dominio de la escritura ha mejorado, pero el nivel exigido es menor"

Haber si coincidimos mañana", "sí, aver". Esta breve e impactante conversación entre dos veinteañeras de Barcelona se lee en una cuenta de Facebook que mantendremos bajo anonimato. Las redes sociales han puesto al descubierto las destrezas lingüísticas de sus millones de usuarios, la mayoría adolescentes y jóvenes, y entre la infinidad de mensajes siempre se cuela alguna que otra falta de ortografía. La confusión a la hora de escribir la expresión "a ver" es una constante. Pero abundanmuchos otros errores de distinta índole y gravedad. Antes de internet, la correspondencia gozaba de una privacidad mayor. Facebook o Twitter, en cambio, han llevado al ámbito público las comunicaciones interpersonales, textos que de otra manera nunca hubieran estado a la vista de tal cantidad de personas, o que tan siquiera hubiesen llegado a producirse. El reguero de faltas vertidas en ellos ha sorprendido amuchos –este diario ha recibido cartas de lectores alarmados por ello–, pero no a los profesores de instituto.

Una gran parte de docentes alerta de que el nivel de ortografía y expresión escrita del estudiante medio, aquel que no padece ninguna dificultad de aprendizaje especial y proviene de una familia estructurada, ha descendido. Lo vienen constatando desde hace unos años, tanto en castellano como en catalán. Las faltas que Facebook ha hecho públicas no son más que una muestra del deterioro que se observa en el aula, dicen. "Los estudiantes de ahora, en general, tienen menos sensibilidad para la ortografía que en otras épocas y escriben de manera más descuidada y apresurada", afirma Francisco Gallardo, catedrático de Lengua Castellana y director de instituto. Otros profesores coinciden con él.

"El problema está en la desidia que se ha instalado en la sociedad, en todos los aspectos, la ortografía es sólo la punta del iceberg", explica Agustina Rico, catedrática de Lengua Catalana y profesora de instituto con 33 años de experiencia en el aula. Rico no considera las faltas de ortografía lo más preocupante de la capacidad lingüística de muchos jóvenes. "Es uno de los problemas pero no el más grave. La falta de ortografía es como una mancha, como un puñetazo, es escandalosa y cutre, pero se puede arreglar si el profesor trabaja con el alumno y este pone de su parte", considera. "El drama está en la expresión escrita, los textos sin sentido de frases kilométricas donde no hay ni comas ni puntos", añade Rico, que además ha trabajado como correctora.

La falta de ortografía se extiende y ha llegado a la universidad, asegura Isidro Cabello, también catedrático de Lengua Castellana que ha ejercido como corrector de las pruebas de selectividad. "He llegado a corregir exámenes de Literatura y de Lengua con más de 30 faltas, pero sólo podemos restar un punto como máximo, es la consigna que dan desde los tribunales de las pruebas", dice. Algunas de ellas tienen que ver con la confusión entre castellano y catalán (haber/haver, cambio/canvi, caballo/cavall, abeto/avet). Otras simplemente carecen de explicación en personas que pretenden acceder a la universidad (hay por ahí o ausencia directa de tildes). Isidro Cabello insiste en que las pruebas de selectividad "han perjudicado la consideración que se tiene de la ortografía", pues los alumnos saben que por muchas faltas que cometan su puntuación no se verá resentida en exceso.

Sin embargo, algunos lingüistas ponen en cuestión que el nivel de ortografía y expresión escrita empeore. El filólogo y doctor en Didáctica de la Lengua Daniel Cassany señala que no existe constancia de que antes se escribiera mejor que ahora. "Hace unas décadas sólo sabía escribir una parte de la sociedad, una élite que se tenía como referencia", explica. Daniel Cassany añade que la educación de masas ha hecho que el alumnado sea más heterogéneo y que en las clases se mezclen distintos niveles. Los profesores de instituto discrepan: "Es cierto que el alumnado es más heterogéneo, pero también que el nivel ha bajado, los que estamos en las aulas de los institutos lo sabemos, ha empeorado de una década a esta parte", insiste Rico.

La cultura audiovisual y los todavía bajos índices de lectura son algunas de las causas que señalan los docentes para explicar esta pérdida de buena ortografía. El último estudio sobre hábitos de lectura del Consell Català del Llibre Infantil i Juvenil, publicado el año pasado, indica que el porcentaje de estudiantes de primaria y ESO que se declara buen lector ha descendido –ver friso–. Por otro lado, entre las actividades preferidas de los adolescentes la lectura desciende a la séptima posición, sólo por delante de dormir y hacer los deberes. Messenger, Facebook o Twitter, herramientas muy extendidas entre los adolescentes, tampoco ayudan a mejorar la escritura. "Es cierto que hoy en día se lee y se escribe más que nunca gracias a internet, pero ¿de qué manera? ¿Qué calidad tienen esos textos?", se pregunta Agustina Rico. Para Gallardo, los mensajes que se escriben a través de estos medios priorizan la brevedad y la simplificación, el registro informal, lo que contribuye "a debilitar la sensibilidad ortográfica", como ya han constatado los docentes. Pero los profesores se niegan a caer en el derrotismo. Siguen teniendo alumnos brillantes y para los rezagados proponen fórmulas que mejoren su dominio del lenguaje, como los talleres de escritura, la memorización de poemas, la práctica constante y el impulso de la lectoescritura en primaria, la base de todo el aprendizaje.

La sensibilidad por la escritura continúa pese a la adversidad. En el mismo Facebook existe una cuenta titulada: "Tus faltas de ortografía me impiden unirme a tu grupo", con más de 146.000 seguidores que reivindican la buena ortografía. "¡Basta de darle patadas al diccionario!", dicen.

Hábitos de lectura

El último informe sobre hábitos de lectura del Consell Català del Llibre Infantil i Juvenil (2010) indica que el gusto por la lectura desciende entre los estudiantes de sexto de primaria y segundo y cuarto de ESO. El modelo "adulto" de lectura cada vez se avanza más en la edad de los lectores. Al 76% de alumnos de primaria les gusta leer, cifra que desciende al 57,3% y al 54% en los alumnos de segundo y cuarto de ESO. En el estudio del 2005 el porcentaje de estudiantes al que les gustaba leer era hasta tres puntos superior.

Índice de lectura

37% De los jóvenes de entre 15 y 29 años no lee libros

44% De los jóvenes de cuarto de ESO afirma leer cada día

La mayoría de los estudiantes lee por obligación

Entre los alumnos más pequeños la lectura se percibe como un pasatiempo agradable, pero el 60% de los alumnos de cuarto de ESO confiesa leer sólo por obligación. El resto afirma leer también por placer. Aún así, casi todos consideran la lectura como un instrumento para mejorar su formación.