Antonio Jimeno Fernández. C/Praga, 13 51 10 08024 BARCELONA. Tf: 4589901 FAX: 2076896. E-mail: ajimeno@pie.xtec.es. D.N.I. 37.717.319

 

Muy Sr. mío: Le envío este escrito para su publicación, si lo considera oportuno, en el apartado de "Cartas al director". Un cordial saludo:

Antonio Jimeno

Barcelona 4-6-99

La ESO y la izquierda

Desde que se ha implantado la nueva Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO), ha descendiendo mucho el número de solicitudes de ingreso en los institutos de enseñanza secundaria, pese a ser éstos gratuitos y continuar en ellos el mismo profesorado. No se trata de una consecuencia del descenso de la natalidad, ya que en los centros privados y en los privados concertados (que debido a los gastos extras tampoco son gratuitos), no se produce este mismo descenso. La razón fundamental es que los padres no quieren que sus hijos tengan como compañeros a alumnos que les amenazan, que no estudian y que no respetan las normas básicas de convivencia.

Los profesores de los institutos poco pueden hacer para solucionar esta situación ya que, en la ESO, los alumnos pasan al curso siguiente pese a haber suspendido todas las materias y sin necesidad de estudiar durante el verano, ya que los exámenes de septiembre han sido abolidos. Por otra parte, los profesores, para sancionar comportamientos incívicos, han de iniciar un largo expediente que precisa dos meses de Apapeleo@. Estos hechos desmoralizan al profesorado que pierde por completo la ilusión por una auténtica enseñanza (las bajas por depresión se han triplicado en pocos años). El Aéxito@ de los centros privados se debe a que se les permite una cierta selección del alumnado, otro sistema de sanciones, no tienen pruebas externas de calidad, y lógicamente no exteriorizan sus problemas de conflictividad.

Los resultados previsibles de esta situación son que: 1) En los centros públicos irán desapareciendo los alumnos buenos y aumentarán los alumnos que han sido expulsados de los demás centros, ya que hay la obligación de admitirlos. 2) Los hijos de las familias desfavorecidas, las que no pueden pagar los gastos extras de la privada concertada, ya no tendrán una buena enseñanza secundaria y ya no podrán acceder a enseñanzas superiores. 3) Aumentará el número de jóvenes con comportamientos incívicos que probablemente acabarán siendo adultos marginados, con el problema social que ello comporta. 4) Aparecerán numerosas academias que pese a no impartir una buena enseñanza, simplemente evitando a los alumnos conflictivos, tendrán mucho alumnado.

Cuesta entender como se puede ser de izquierdas (esta ley fue promovida por el PSOE e IU, con el apoyo de los dos grandes sindicatos) y continuar empecinados en defender un modelo así. Cuando los resultados contradicen a las teorías lo que habría que hacer es rectificar.

 

 

Antonio Jimeno Fernández