Los profesores se niegan a perder el derecho a echar alumnos de clase

Una encuesta de Acció per a la Millora de l'Ensenyament Secundari (AMES) revela un cierto malestar del sector

MERCÈ BELTRAN La Vanguardia 5.10.03 Barcelona

Los profesores de enseñanza secundaria –ESO, bachillerato y formación profesional de grado medio– consideran absolutamente necesario que el profesor mantenga la competencia para poder expulsar a un alumno de su clase. Así se pronuncia un 87,1% de los encuestados por Acció per a la Millora de l'Ensenyament Secundari (AMES), asociación que acoge a un buen número de profesores de secundaria. Un 7,76% se declara contrario a que el profesor mantenga este tipo de prerrogativa y un 5,17% se abstiene.

El decreto de derechos y deberes de los alumnos, que el Departament de Ensenyament llevó el pasado día 31 al Consell Escolar y que modifica el anterior, señala que ante una falta grave el profesor sólo podrá amonestar verbalmente al alumno. Para Antonio Jimeno, presidente de AMES, "si retiramos al profesor su capacidad sancionadora, hemos perdido un educador, o si le sancionamos porque se ha extralimitado en sus competencias, posiblemente lo habremos destruido profesionalmente para siempre. A eso se le llama el 'síndrome del profesor quemado'".

AMES ha querido conocer la opinión del profesorado de secundaria sobre diversos aspectos, teniendo en cuenta que este sector profesional ha atravesado una serie de avatares y conflictos. Así, se mandó una encuesta a 116 profesores escogidos al azar, cuyas respuestas reflejan un cierto malestar.

Un 98,3% de los encuestados considera que la Administración los ha obviado a la hora de analizar la casuística y los problemas del sector, de ahí que reclamen el papel que les corresponde, a través de sus asociaciones, como interlocutores de los poderes públicos. Además de la AMES, existen otras asociaciones como la de Catedráticos (ACESC), el Seminario Permanente de Ciencias Naturales (SPCN) y la Asociación de Profesores de Informática (AEIC)...

Un 84,5% reclama que los alumnos con necesidades educativas especiales se distribuyan de forma equitativa entre los centros públicos y los privados concertados. Desde la AMES se recuerda que en la actualidad el 85% de los alumnos inmigrantes se encuentran en la red pública. El mismo porcentaje, el 84,5%, está de acuerdo en proponer a Ensenyament que para aprobar la ESO con dos materias pendientes, posibilidad que establece la LOCE para casos excepcionales siempre que no sean ni lengua ni matemáticas a la vez, se exija una nota mínima en dichas materias y una buena actitud en clase.

Otra norma de Ensenyament establece que dos tercios de los profesores que imparten clases a un mismo alumno puedan cambiar la nota de un profesor, independientemente de que el alumno sepa o no de la materia. Al respecto, el 63,8% de los encuestados se declara contrario a dicha norma. Asimismo, el 81% se muestra favorable a que los exámenes extraordinarios se convoquen en septiembre y no a finales de junio, como ha decidido Ensenyament. Para los profesores resulta algo complejo de entender que un alumno pueda asimilar en dos semanas lo que no ha podido adquirir en diez meses.

El 81% de los encuestados es partidario de congelar la perdida de plazas del profesorado de la enseñanza pública hasta que se conozcan bien las necesidades de cada centro derivadas de la aplicación de la ley de Calidad. Desde AMES no se entiende que a tres semanas de las elecciones Ensenyament convocara "urgentemente" un concurso de traslados de profesores que finalizará el 11 de noviembre.

El resultado de la encuesta se puede consultar en http://amesweb.tripod.com