Dos casos de anorexia por clase

La detección en institutos halla dos trastornos alimentarios en cada 30 alumnos

El 6% de los jóvenes estarían afectados por estos trastornos; más de la mitad de los casos no son anorexia ni bulimia, sino mezcla de ambas, atracones y otras obsesiones alimentarias y sobre el cuerpo.

ESTIMACIONES

Los trastornos alimentarios afectarían a 117.000 mujeres y 1.100 hombres en Catalunya

HOSPITALIZADOS

Al menos 1.400 personas fueron atendidas en los hospitales catalanes por trastornos en el 2005

TRASTORNOS

Hay una ruptura del tratamiento a los 18 años y cada vez más trastornos se cronifican en mayores de 25 años

MARTA RICART - 02/06/2006

LA VANGUARDIA. BARCELONA

Dos casos de trastornos del comportamiento alimentario (TCA) por clase. Es la media de afectados que ha detectado la Associació contra lŽAnorèxia i la Bulímia (ACAB) en sus 500 talleres con alumnos de institutos catalanes para la prevención de esta patología. Este dato corrobora la estimación de que un 6% de los jóvenes de entre 14 y 24 años sufre trastornos alimentarios. La anorexia y la bulimia ya suponen menos de la mitad de los casos y los trastornos se vuelven más diversos e inespecíficos. E, igual que aumentan entre los menores de 14 años, hay también más casos que se cronifican en adultos, según la ACAB. La entidad ha analizado el tratamiento de los trastornos y concluye que la atención no es suficiente ni adecuada.

La ACAB llegó en el 2005 a 20.000 personas, entre quienes participan en sus cursos, terapias y grupos de ayuda, quienes consultan, y los 14.500 estudiantes de 10 a 18 años que participaron en talleres de prevención. En estos grupos, de un máximo de 30 alumnos y, la mayoría, de enseñanza secundaria (ESO) y primero de bachillerato, los psicólogos hablan de autoestima e imagen corporal y de los TCA. Estos contactos de terapeutas con alumnos han destapado esos dos casos de trastornos por grupo: un caso completo y otro de síntomas que indican un claro riesgo de trastorno, explicó la gerente de la ACAB, Marta Voltas. Los afectados suelen comentar sus problemas y dudas y los terapeutas les derivan a la ACAB, donde se les orienta hacia el médico para un diagnóstico y tratamiento. También alertan al profesor.

Esta detección precoz en institutos de toda Catalunya confirma que en torno al 6% de los jóvenes de 14 a 24 años padece algún trastorno alimentario. Una encuesta de la ACAB y universidades ya concluyó en el 2005 que el 6,38% de las universitarias sufría algún trastorno. Voltas y el vicepresidente de la ACAB, Ramon Guàrdia, presentaron ayer un estudio que recoge el mayor volumen de datos reunidos hasta ahora sobre los TCA. Los estudios de incidencia recogidos apuntan que ese 6% de afectación duplica la estimada hace siete años, del 3%. La ACAB calcula que en Catalunya hay 117.000 mujeres y 1.100 hombres afectados por estos trastornos.

Voltas y Guàrdia alertaron de que no sólo aumentan los trastornos alimentarios más de dos décadas después de su eclosión; además, crecen en menores de 14 años (y de 12), y se hacen más complejos, lo que significa más difíciles de detectar. Los casos de anorexia y bulimia son menos de la mitad de los TCA: aumentan los trastornos con síntomas de uno y otro, los atracones, el comer durante la noche y la obsesión por el músculo (vigorexia) y comer sano (ortorexia). Guàrdia indicó que, más o menos graves (el 6% de las anorexias acaba en muerte), todos son trastornos mentales que dañan la salud e impiden una vida normal. A veces, un trastorno lleva a otro.

El estudio de la ACAB ha analizado la atención sanitaria de los TCA a partir de datos de hospitales y consultas a afectados. Al menos 1.395 personas fueron atendidas en el 2004 en los nueve hospitales catalanes que tienen unidad de atención especializada y otros cuatro que dicen atender también estos trastornos.

La ACAB se lamenta de que, pese al aumento de casos, los servicios sanitarios son insuficientes e incluso se reducen. Según su estudio, entre 1999 y 2004 pasaron de 39 a 35 las plazas de ingreso, aunque crecieron de 98 a 146 las de hospital de día. Según otro recuento - la entidad ha tenido problemas para obtener datos de todos los centros-, en Catalunya hay 115 plazas de ingreso y 393 de día para TCA, claro que el 62% (64 y 255, respectivamente) son en centros privados.

La ACAB critica el déficit de plazas públicas, dado que el coste de un tratamiento de TCA va de 1.100 a 3.900 euros mensuales (según las terapias) y la única ayuda para pacientes no atendidos en la sanidad pública es la cobertura de parte del gasto por algunos seguros escolares.

Además, la ACAB reprocha que las unidades hospitalarias (las hay pediátricas, de adultos y mixtas) dejan zonas de Catalunya sin cobertura cercana, lo que obliga a las familias a traslados prolongados. Esto, la falta de ayudas, la dificultad de detección y la escasez de plazas de terapia hacen que se dé una ruptura del tratamiento a los 18 años y se cronifiquen cada vez más casos en mayores de 25 años. Estas personas carecen de atención.

La calidad de la atención tampoco se cree suficiente. La ACAB calcula que la ratio de profesionales especializados por usuarios varía y, casi siempre, es baja. Los usuarios se quejan de que el tratamiento es corto, faltan terapias individuales, y hay largas listas de espera. Muchos centros derivan a los pacientes que sufren otro trastorno o adicción y no se les trata los TCA. Según la ACAB, el Departament de Salut tampoco los considera trastornos severos, lo que impide una atención como el seguimiento de quien falte a las visitas.

Salut presentó un plan en 2005 para atender los TCA en que prevé ampliar las plazas especializadas para casos graves y pretende que los casos fueran diagnosticados y atendidos en lo posible en centros de atención primaria y CAP mentales. La ACAB no quiere juzgar este modelo hasta ver cómo funciona ya que no todos los casos requieren ingreso. Pero Guàrdia señaló que dadas las lagunas en la atención especializada habrá otras mayores en los CAP por la saturación. "Parece que se quiere simplificar una patología que cada día es más compleja", dijo.