Cinco mil alumnos por sorpresa

La Vanguardia 13-6-2006

El 80% de los estudiantes que se matriculan a mitad de curso son inmigrantes

MAITE GUTIÉRREZ - Corresponsal BEIRUT.- El reto para un alumno extranjero de llegar a una escuela nueva con idioma y cultura diferentes aumenta si además las clases ya han comenzado. Este año ha habido 5.246 matriculaciones a mitad de curso en las escuelas catalanas, de las que el 80% corresponden a inmigrantes recién llegados. De estos, un 8% no había estado escolarizado antes. Se trata de una situación que cada vez se da más y que requiere esfuerzo tanto por parte del estudiante como de los profesores para favorecer la integración y coger el ritmo de las clases. Pero si no hay una distribución igualitaria del alumnado la tarea es más dura, según mantiene el Departament dŽEducació. "Una alta concentración de alumnos con necesidades especiales perjudica a todos los estudiantes. En el caso de los inmigrantes recién llegados, las dificultades radican en que no conocen el idioma, ya sea castellano o catalán, y por eso les cuesta más adaptarse. Si hay muchos extranjeros en una clase que desconocen el idioma no se les podrá atender como se requiere y el resto de los alumnos también se resentirá", explican en Educació.

Pero la distribución del alumnado inmigrante no es igualitaria por ahora. En Catalunya, los centros públicos concentran el 84,8% de los estudiantes extranjeros y los privados concertados, el 15,2%, pese a contar con el 40% de las plazas, según datos de Educació. En Educació relativizan estas cifras y explican que en los municipios donde hay tantos centros públicos como concertados (en algunos sólo existen públicos) los primeros escolarizan 3,6 veces más alumnos inmigrantes que los segundos. De todas maneras la desproporción es evidente.

El responsable del programa de Llengua i Cohesió Social dŽEducació, Josep Ballcorva, cree que si la distribución de alumnos es más equitativa las dificultades serán menores y la escuela concertada ha de asumir su papel en ello. Durante esta semana la patronal de las escuelas concertadas debatirá con Educació las condiciones en las que los centros de titularidad privada pasarán a ser gratuitos. El Pacte Nacional per a lŽEducació establece que los centros concertados que lo deseen recibirán más fondos públicos (los llamados contratos programa) con la condición de que dejen de cobrar cuotas a las familias de los alumnos y escolaricen a más alumnos extranjeros. Se dará prioridad a las escuelas que ya han demostrado una clara vocación social y es que uno de los principales objetivos que persiguen estos contratos programa es el de evitar las escuelas gueto.

Las cuotas que cobran las escuelas concertadas son una barrera para las familias con menos recursos y los inmigrantes se suelen encontrar entre ellas, aunque no es el único motivo para explicar la distribución desigual de extranjeros en las aulas según el subdirector general de escolarización, Carles Martínez.

La suspensión cautelar de algunos artículos del decreto de admisión de alumnos de la Generalitat por parte del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya hace casi dos años "ha limitado el trabajo de las Oficinas Municipales de Escolarización, uno de cuyos objetivos era evitar los guetos en las escuelas", explica Martínez, quien enfatiza que en los municipios donde ha habido un pacto educativo se han evitado guetos y dificultades, con el ejemplo de Vic a la cabeza.

El tema de la libertad religiosa se tendrá que vigilar con especial atención, ya que en torno al 90% de los inmigrantes matriculados en escuelas cristianas (la mayoría de las concertadas) procede de América del Sur, donde la población suele ser católica, según el Departament dŽEducació.

40 millones para las aulas de acogida

- Corresponsal BEIRUT. Durante el curso 2005-2006 Educació ha destinado más de 40 millones de euros al programa de Llengua i Cohesió Social, que tiene como objetivo facilitar la adaptación de los alumnos recién llegados y evitar las desigualdades en la escuela en general. Cuando un alumno inmigrante se incorpora a la enseñanza catalana cuenta con el apoyo de las aulas de acogida en caso de que lo necesite. Allí refuerza las materias que se requieran con un tutor. Está previsto que para el curso que viene se pase de las 900 aulas de acogida actuales a más de mil y normalmente a los dos años de su llegada a Catalunya el alumno inmigrante no necesita este recurso porque ya se ha adaptado.