El cardenal Cañizares amenaza con llevar al Supremo la LOE

La Vanguardia 15-6-06

Los obispos se enfrentan al Gobierno por la obligación de justificar la rescisiones de contrato a los profesores de religión

ALICIA RODRÍGUEZ DE PAZ - MADRID

El Ministerio de Educación sostiene que la nueva ley subsana un mal sistema que ha costado más de 300 millones

- Se reabre la polémica de la ley orgánica de Educación (LOE). El vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Antonio Cañizares, afirmó ayer que están dispuestos a acudir al Tribunal Supremo si el Ministerio de Educación se desentiende del acercamiento que aseguran haber logrado en el desarrollo normativo de la LOE sobre los profesores de religión y acaba por no respetar los acuerdos entre el Estado español y la Santa Sede.

Durante la inauguración del curso de verano de la Universidad CEU-San Pablo sobre Catolicismo y

España,Cañizares avanzó que habían llegado a una "base de acuerdo" con el Ministerio de Educación sobre la renovación contractual de los profesores de religión. "Si no se cumple, sería recurrido inmediatamente ante el Tribunal Supremo", advirtió. Sin embargo, desde el departamento de Mercedes Cabera puntualizaron que en las negociaciones con la jerarquía católica únicamente reconocieron por escrito, a petición de la Conferencia Episcopal, que "el derecho español reconoce los términos que se expresan en los tratados internacionales", como los acuerdos con el Vaticano. Además, recuerdan que la ley está en vigor desde finales de mayo y, por tanto, todos los aspectos que tienen que ver con derechos de los ciudadanos y los trabajadores.

En todo caso, el subsecretario del Ministerio de Educación, Fernando Gurrea, que ha participado en la negociación, aclaró que el próximo curso, el 2006-2007, todos los profesores de religión verán renovado automáticamente su contrato. En el caso de que haya algún impedimento para ello, los obispos - como el resto de las confesiones- "deberán justificar de manera razonada" dicha decisión. Para Gurrea, la modificación introducida en la LOE viene a subsanar una regulación "deficiente", fijada en 1998, y que ha supuesto para las arcas del estado un desembolso de más de 300 millones de euros, para hacer frente a los procesos judiciales por despido improcedente de profesores de religión.

El arzobispo de Toledo aprovechó su intervención para criticar duramente no sólo la política educativa del Gobierno de Rodríguez Zapatero sino, en general, todas sus políticas sociales. "Hoy en España la familia padece graves males", afirmó. En especial, destacó la amenaza que supone la aprobación de los matrimonios gays, que, en su opinión, pone en riesgo la estabilidad de la sociedad. "Me hieren los oídos - admitió- cuando hay voces que hablan de progreso con aspectos que van en contra de la familia. Que no se diga que es progreso social".

Cañizares concluyó que la familia es la "verdadera grandeza de una nación" y la institución más importante como "camino de humanidad" y de formación. En defensa de sus argumentos, llegó a equiparar el aborto con la guerra de Iraq y la violencia machista: "┐Cómo se puede decir no a la guerra y sí al aborto? ┐Cómo condenar la violencia en el hogar y no hacerlo con el aborto?".