La educación, otra vez, china en el zapato de Zapatero

Elsemanaldigital.com

2 de septiembre de 2005

No será un curso tranquilo. Al debate parlamentario de la nueva LOE se unirán las críticas de numerosos sectores que demuestran que el consenso no ha llegado a las aulas.

2 de septiembre de 2005. Octubre se presenta caliente, educativamente hablando. Al inicio de curso, habrá que unir los deseos del Ejecutivo de llevar adelante en el Parlamento una ley educativa, la Ley Orgánica de la Educación (LOE), impuesta casi con calzador y que tiene la virtud de no dejar contento a nadie.

Algunas organizaciones como la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE) ya han anunciado que podrían presentar un recurso de inconstitucionalidad a la normativa, ya que podría dañar derechos básicos establecidos en la Carta Magna como el de elección de centro.

También el Partido Popular, en boca de su presidente, Mariano Rajoy, ha anunciado una enmienda a la totalidad a la LOE, ya que considera que vulnera la unidad educativa en el territorio español.

No hay que olvidar que el propio Rajoy fue ministro de Educación durante la segunda legislatura de José María Aznar y que entre sus méritos más notables destaca el haber cerrado las competencias con las Comunidades Autónomas en un tiempo récord.

Desvertebración del sistema

Y es que si finalmente el Gobierno es capaz de dar luz verde al texto aprobado por el Consejo de Ministros del pasado día 22 de julio, puede darse el caso de que las Comunidades Autónomas tengan potestad para decidir sobre aspectos tan sensibles como la repetición de curso, la celebración de exámenes extraordinarios en junio o septiembre, el dinero con que contarán los centros concertados para garantizar la gratuidad de la Educación Infantil o la división de los alumnos en algunas asignaturas. Esto sin contar los contenidos mínimos que cada Autonomía puede decidir.

Otro aspecto que no conviene olvidar, y que ha puesto en pie de guerra a organizaciones de centros de enseñanza y padres, es la merma del derecho de elección de centro que poco a poco pretende lograr la LOE. El texto propone ampliar las plazas de los centros públicos y sólo hace mención a la posibilidad de establecer conciertos, "cuando sea necesario".

Todo esto ha provocado que desde la Confederación Católica de Padres de Alumnos (CONCAPA) ya se haya anunciado un calendario de manifestaciones y protestas para el mes de octubre.

Precisamente la semana que viene comenzarán los contactos entre las patronales CECE, EyG y FERE; las asociaciones de estudiantes CODE y CES; los sindicatos USO y FSIE; y las asociaciones de padres CONCAPA y COFAPA, para determinar cuál sería el método de protesta más efectivo para que el Ejecutivo tenga en cuenta sus aportaciones a la nueva Ley.