LEY ALTERNATIVA DE EDUCACIÓN

JUAN CARLOS I

REY DE ESPAÑA

A todos los que la presente vieren y entendieren.

Sabed: Que las Cortes Generales han aprobado y Yo vengo en sancionar la siguiente ley orgánica.

PREÁMBULO

 

 

TÍTULO PRELIMINAR

CAPÍTULO I

Principios y fines de la educación

Artículo 1. Principios.

El sistema educativo español, configurado de acuerdo con los valores de la Constitución y asentado en el respeto a los derechos y libertades reconocidos en ella, se inspira en los siguientes principios:

  1. El reconocimiento de la autonomía individual de los ciudadanos, su capacidad de elección y el ejercicio y la exigencia de responsabilidad a todos los miembros que intervienen en el proceso educativo según sus posibilidades y obligaciones: usuarios, profesionales de la educación, administraciones públicas y entidades privadas.
  2. La necesidad de ofrecer una educación de la máxima calidad dirigida a todos los ciudadanos en cumplimiento del mandato constitucional.
  3. La consideración de la función docente como factor esencial de la calidad de la educación, el reconocimiento social del profesorado y el apoyo a su tarea.
  4. El convencimiento de que la óptima preparación de los estudiantes, la máxima consecución de conocimientos, habilidades, destrezas, competencias profesionales y científicas, son el mejor instrumento de que disponen las clases sociales más desfavorecidas para progresar en una sociedad y liberarse de los yugos que impone la ignorancia, la incompetencia, la ausencia de hábitos de esfuerzo, de trabajo sostenido, de rigor intelectual, de sentido de la responsabilidad, de respeto hacia el saber y hacia quienes saben, de disciplina en el trabajo y en el ámbito más extenso de la vida social.
  5. El convencimiento de que en una sociedad moderna y plural, son muchas las sensibilidades diferentes, los puntos de vista, los modos y las opciones legítimas de vida y que por tanto, un sistema educativo no puede pretender imponer la igualdad a toda la población ignorando las necesarias, sanas y comprensibles diferencias entre los diferentes miembros que la componen.
  6. Un sistema educativo diversificado, que esté en condiciones de ofrecer en cada momento, aquello que los ciudadanos necesiten,reclamen o merezcan según su esfuerzo en cada etapa de su vida. Un sistema educativo que esté en condiciones de obtener lo mejor de cada ciudadano, aunque lo mejor en cada ciudadano no pueda ser, ni mucho menos, lo mismo en todos.
  7. Un sistema educativo que esté al servicio de los usuarios y del país en su conjunto. Ya que si en un primer momento son los usuarios de un buen sistema educativo los primeros beneficiarios, no es menos cierto que en última instancia es el conjunto de la sociedad el que se beneficiará de una nueva generación de hombres y mujeres óptimamente preparados, ya que todo progreso real en calidad de vida, en investigación, en la gestión de nuestras empresas, en lo económico, medioambiental y cultural, pasa por una sociedad bien formada y bien educada.
  8. Un sistema educativo que defienda la justicia social y la igualdad entre hombres y mujeres, así como entre todos los miembros de la sociedad, haciendo valer la igualdad de oportunidades y los criterios de esfuerzo, mérito y capacidad para orientar al alumnado hacia aquellos estudios más adecuados según sus méritos objetivos.
  9. La necesidad de garantizar un ambiente de trabajo en las aulas que pase por el respeto hacia el profesorado, el cumplimiento de las normas de disciplina y la corresponsabilidad de los padres en la educación de los hijos y con respecto a los actos de sus hijos, de modo que las continuadas faltas de respeto hacia el sistema educativo no sean posibles. Todo ello desde el convencimiento de que sólo en estas condiciones el hecho educativo y el aprendizaje serán reales.
  10. Garantizar la óptima formación del profesorado y su actualización permanente, así como motivar al profesorado mediante el establecimiento de una carrera profesional reglada mediante ascensos y pruebas que garanticen la promoción de los mejores a los puestos de máxima responsabilidad dentro de los centros y del conjunto del sistema educativo.
  11. Incentivar al profesorado mediante criterios de productividad
  12. Evaluar permanentemente los resultados del sistema educativo mediante pruebas externas con carácter académico.
  13. Evaluar, no sólo los porcentajes de aprobados y suspensos, sino, sobre todo, el grado de consecución de los objetivos propuestos en las diferentes materias y etapas para los alumnos: saber lo que saben nuestros alumnos, saber cuál es su grado de preparación, más allá de las frías estadísticas de aprobados y suspensos, debe ser una meta que debe proponerse todo sistema educativo para corregir aquellos defectos que se aprecien en el sistema
  14. Establecer un sistema de Educación pragmático, cuya meta fundamental sea procurar la mejor formación para el mayor número de alumnos posible, no limitando desde ninguna doctrina pedagógica concreta cuáles han de ser las políticas educativas aplicables, sino fijando un marco lo suficientemente flexible como para que el sistema educativo sea duradero y modificable por los sucesivos gobiernos para corregir los defectos observados y hacer posible la mejora real de los resultados.
  15. El fomento y la promoción de la investigación, la experimentación y la innovación educativa

Artículo 2. Fines.

El sistema educativo español se orientará a la consecución de los siguientes fines:

  1. Conseguir la mejor formación posible de los ciudadanos y usuarios en la diferentes áreas que compondrán el currículo educativo en las diferentes enseñanzas y etapas.
  2. Formar ciudadanos responsables, competentes en sus ocupaciones, respetuosos con las normas y las leyes y con todos los ciudadanos que, dentro y fuera de los centros educativos, interaccionan con ellos.
  3. Educar en el respeto al saber, al trabajo, a la excelencia, al esfuerzo y hacia las personas que en un sistema educativo y en la sociedad, encarnan, por su trayectoria profesional, estos valores esenciales para una democracia realmente avanzada.
  4. Contribuir al desarrollo de la personalidad y de las capacidades de los alumnos desde el aprendizaje, la satisfacción del trabajo bien hecho y la responsabilidad, siempre desde el convencimiento de que el pleno desarrollo de la personalidad de los seres humanos no puede lograrse desde ningún sistema educativo, sino que es labor, además, y no en menor medida, de la familia y del propio interesado a lo largo de toda una vida, en la medida en que esté en condiciones de hacer reales proyectos vitales que, sin duda, serán tanto más realizables cuanta más y mejor formación se posea.
  5. La educación en el respeto de los derechos y libertades fundamentales, en la igualdad de derechos y oportunidades en los términos establecidos por la Constitución Española.
  6. La educación en el ejercicio de la tolerancia y de la libertad dentro de los principios de convivencia y el respeto a las normas y al Estado de Derecho.
  7. El respeto a los valores constitucionales, tales como, derechos humanos, pluralismo, tolerancia ideológica y religiosa, igualdad de oportunidades, no discriminación por razón de raza, sexo, religión, condición u opinión política y todos aquellos que constituyan valores esenciales de nuestro ordenamiento jurídico
  8. El desarrollo de la capacidad de los alumnos para regular su propio aprendizaje, confiar en sus aptitudes y conocimientos, así como para desarrollar la creatividad, la iniciativa personal y el espíritu emprendedor.
  9. La adquisición de hábitos intelectuales y técnicas de trabajo, de conocimientos científicos, técnicos, humanísticos, históricos y artísticos, así como el desarrollo de hábitos saludables, el ejercicio físico y el deporte.
  10. La capacitación para el ejercicio de actividades profesionales.
  11. La capacitación para la comunicación en la lengua oficial y cooficial, si la hubiere, y en una o más lenguas extranjeras.
  12. La preparación para el ejercicio de la ciudadanía y para la participación activa en la vida económica, social y cultural, con actitud crítica y responsable y con capacidad de adaptación a las situaciones cambiantes de la sociedad del conocimiento.
  13. Los poderes públicos prestarán una atención prioritaria al conjunto de factores que favorecen la calidad de la enseñanza y, en especial, la cualificación y formación del profesorado, su trabajo en equipo, la dotación de recursos educativos, la investigación, la experimentación y la renovación educativa, el fomento de la lectura y el uso de bibliotecas, la autonomía pedagógica, organizativa y de gestión, la función directiva, la orientación educativa y profesional, la inspección educativa y la evaluación.