DISCURSO DE LA CONSELLERA CARME LAURA GIL

Las matemáticas de la ESO flojean

Ensenyament avanza a los directores los datos de la evaluación a los 14 años

La consellera justifica que los resultados no sean mejores porque la evaluación realizada el pasado mes

de mayo tiende a juzgar los contenidos curriculares más que las competencias básicas

La Vanguardia 12.2.03

JOSEP PLAYÀ MASET - 12/02/2003

Barcelona

El Departament d'Ensenyament ha tardado nueve meses en dar a conocer los datos de la evaluación de las competencias básicas hecha a los alumnos de 14 años. Ayer, la consellera de Ensenyament, Carme Laura Gil, dio la primicia a los directores de institutos de Barcelona y señaló que no está "descontenta" con las conclusiones. Así, atribuyó los malos resultados en matemáticas e inglés a un diseño erróneo de las pruebas.

La consellera reveló el debate que en los últimos meses ha dividido a los técnicos de su departament, y se alineó con quienes aseguran que la estructura de esta evaluación no se ajustó a lo que debe ser un control sobre las competencias básicas, centrándose excesivamente en los contenidos curriculares del segundo curso de la ESO, al que corresponden los alumnos de 14 años. Incluso explicó que, a la vista de los datos finales, se ha optado por facilitar dos puntuaciones. Inicialmente se daba sólo el porcentaje de alumnos que han superado el 65% de los items, que se consideraba el mínimo para certificar el dominio de las competencias básicas. Pero se ha optado por buscar otro listón más bajo, de en torno al 50% de aciertos. Algunos directores expresaron su sorpresa por estas críticas hacia unas pruebas coordinadas y planteadas por el propio departament e incluso por las discrepancias que la consellera manifestó en relación con uno de los responsables, al que sólo identificó por su relación con la universidad.

En los últimos meses, desde sectores críticos como la Asociación de Catedráticos se ha denunciado el

retraso en la publicidad de los resultados indicando que se pretendía disimular el elevado fracaso

escolar que se da en la ESO y evitar la coincidencia de su difusión con el debate de la ley de Calidad.

La consellera Carme Laura Gil aseguró que los datos finales son los esperados. Según las

informaciones que facilitó durante la reunión anual con directores de institutos –celebrada ayer en el

instituto Príncep de Viana de Barcelona–, los resultados menos satisfactorios se han dado en

matemáticas. Tampoco han sido muy positivos los de inglés, pero en este caso aseguró que los propios

profesores dijeron que eran pruebas muy difíciles y se exigía un nivel correspondiente a los 16 años.

También resaltó que los resultados en lengua catalana han sido peores que en lengua castellana, lo que

atribuyó a la llegada de nuevos inmigrantes que no han pasado por la primaria.

En relación con los centros de primaria de una misma zona, la evaluación detecta que allí donde las

competencias básicas no se logran a los 10 años, los resultados a los 14 años tienden a empeorar,

mientras que si en primaria se aseguran unos mínimos, los resultados mejoran en la ESO.

En la misma reunión con los directores de institutos de Barcelona, la consellera avanzó varias

novedades. Sobre la ley orgánica de Calidad de la Educación (LOCE) hizo un discurso muy beligerante

y dejó claro que invade las competencias de Catalunya en al menos 80 artículos. De su intervención se

deduce que la Generalitat está a la espera del dictamen del Consell Consultiu para presentar recurso de

anticonstitucionalidad. Pese a las preguntas de varios directores, se negó a precisar cómo se aplicará la

ley, especialmente en cuestiones como los itinerarios y la reválida. Unicamente señaló que, de acuerdo

con las atribuciones que le da la ley, concederá una prórroga de un año a los directores de centros a la

espera de que se precise el sistema de nombramientos. En cambio, no quiso pronunciarse sobre un

documento de la asociación AXIA sobre la normativa disciplinaria durante el periodo de transición.

Los asistentes se llevaron la mayor sorpresa al conocer de boca de la propia consellera que

prácticamente no queda tiempo para llevar al Parlament la ley catalana de Educación, pese a lo cual

indicó que seguían trabajando en ella y darían a conocer diversas propuestas para abrir un debate.

Algunos directores expresaron a este diario su sorpresa por la falta de respuesta a determinadas

demandas de la comunidad educativa, como la avalancha de alumnos inmigrantes en determinadas

zonas, el progresivo envejecimiento del profesorado o la puesta en marcha del Consorci d'Educació de

la ciudad.

Las valoraciones sobre el discurso de la consellera fueron dispares. "Ha sido una intervención muy

política", coincidió la mayoría. Algunos vieron incluso un discurso de "fin de mandato, como si se

estuviese despidiendo", quizás porque su tono fue menos vehemente que en otras ocasiones. "Ésta no

vez no vino a reñirnos, sino a recordar que Catalunya necesita tener más autonomía para que no se

repitan procesos como el de la LOCE", señaló otra directora.

La única reprimenda se la llevaron los directores que toleran la pérdida de peso del catalán como

lengua vehicular en determinados centros, especialmente de formación profesional. Este dato fue

replicado por los directores, que consideran que una cosa es la lengua que se utiliza en los pasillos y

patios, que ellos no pueden controlar, y otra la lengua oficial, que sigue siendo el catalán.

Los directores de dos institutos de Barcelona pidieron amparo a la Generalitat ante las denuncias de

"mobbing" presentadas por unos profesores y admitidas a trámite por los jueces.