VALORACIÓN DEL DOCUMENTO "EDUCAR CIUDADANOS UNA TAREA DE TODOS"

1.-El pasado día 2 de abril el PSOE presentó el documento "Educar ciudadanos una tarea de todos", que es su alternativa al "Documento de bases para la Ley de la Calidad de la Educación" del Ministerio. AMES, como sindicato de profesores de secundaria, queremos expresar nuestra opinión ante dicho documento. Nuestra autoridad al respecto nace de la experiencia, forjada en el día a día en la clase, aquilatada por la reflexión y el debate entre nuestros afiliados.

2.- En líneas generales el documento presentado por el PSOE nos parece demagógico. Pretende abarcar muchos aspectos, llegando a pormenorizar detalles que están de más en un documento de este nivel. Por ejemplo la obligación de 1 hora diaria de lectura en los centros, el tiempo de apertura de los centros -anual, semanal y diario -, e incluso llega a determinar que haya un ordenador por 4 alumnos. En otros aspectos las generalidades y las ambigüedades son tan grandes que llegan a hacer costosa su comprensión y nos genera falta de credibilidad, sobretodo si tenemos en cuenta que fue el PSOE quien en 1990 impuso la LOGSE a todos los profesores de secundaria pese a nuestras protestas. Con este antecedente el PSOE se equivoca si pretende que con un ambiguo documento, doce años después de crisis en la enseñanza y conflictividad en las aulas, va a hacer soñar con facilidad a un profesorado muy necesitado de soluciones urgentes y eficaces.

3.- En los primeros párrafos se deja muy claro el gran logro de la LOGSE y de su partido impulsor: los 10 años de escolaridad obligatoria para todos. El tono en el que se habla recuerda a una marcha triunfal. Pero el triunfo no da ni para una página, antes de finalizar la primera ya se habla de la necesidad de mejorar la calidad y para ello, aunque parezca increíble, no se hace mención en ninguna parte al principio de "comprensividad", cuya consecuencia más importante es la promoción automática. No se nombra el tema ni para bien ni para mal, con lo cual se puede deducir que se apuesta por su vigencia. Teniendo este principio como eje vertebrador del sistema se ve fácilmente como el documento coloca a los diferentes agentes educativos en su lugar correspondiente.

 

Un punto en el que se cargan especialmente las tintas de la demagogia es, una vez más, en el tratamiento de la diversidad. Se equipara la palabra "itinerarios" a "segregación", se desfigura por completo el perfil que el PP propone para esta solución y, por otro lado, se propone establecer "programas de diversificación curricular para el alumnado con mayores dificultades de aprendizaje" e "incrementar el número de materias optativas fundamentalmente en 4º de ESO". Medidas que, a nuestro entender, también deberían ser consideradas por ellos como "segregadoras". Se critica un aspecto para introducirlo de otro modo, con otras palabras. La experiencia nos ha demostrado que el tratamiento de la diversidad que propone la LOGSE ha fracasado y, de un modo u otro, se ha abierto camino una realidad que responde al esquema de los "itinerarios" aunque se le quiera llamar de otro modo. En AMES consideramos que por el bien de los centros, de los alumnos y de los profesores, ha llegado el momento de regularizarlos para el segundo ciclo.

4.- A los profesores se los descoloca de su papel en la situación social actual. Si hay algo en lo que acierta plenamente el documento es en el análisis del cambio social en nuestro siglo. Refleja la situación claramente y como está afectando a las familias. Pero, en nuestra opinión, se equivoca en el papel que otorga en esta situación social al centro educativo de Secundaria y a los profesores. El documento olvida que los primeros educadores son los padres. La escuela colabora con ellos a través de la enseñanza homologada, eso es lo que le da su razón de ser, no las horas que el alumno pasa "guardado" en el centro. El profesor de Secundaria es un profesional que enseña una materia concreta y, con y a través de ella, forma al alumno. Sacar ese tipo de formación de su contexto docente lleva al caos, a confundir los papeles y a generar conflictos encadenados entre si, ya que se piden responsabilidades al profesores y profesoras para los que no tiene competencias. Ellos y ellas no son ni el padre ni la madre, papeles insustituibles que no pueden ejercerse en la escuela por mucho que se busque el bien del alumno.

En el documento se hacen varios guiños al profesorado que resultan tentadores, como por ejemplo apetecibles promesas de mejores condiciones laborales e incluso el mandato a las Administraciones educativas de desarrollar campañas para conseguir un mayor reconocimiento social, como si esa fuera una cuestión de campañas y no de hechos. El PSOE sigue sin enterase de que el prestigio social del profesorado no depende de campañas publicitarias en su favor sino de devolverle al profesorado sus competencias. ¿Qué valoración social va a tener un profesorado cuyas notas, después de todo un curso, no se tienen en cuenta para valorar si los alumnos están o no preparados para pasar al curso siguiente? ¿Qué valoración social va a tener un profesorado que cuando considera que debe imponer una sanción a un alumno se encuentra ante un largo y burocrático proceso, como si se tratara de un contencioso administrativo?

Nos parece acertado el modo que propone para equipara los derechos y deberes de los centros públicos y de los subvencionados con fondos públicos, pero vacía por completo el sentido del funcionariado de los trabajadores de la enseñanza pública al querer equiparar las condiciones de trabajo de ambos tipos de centros. Los profesores que para ocupar un puesto de trabajo han debido superar unas oposiciones deben tener el trato laboral que corresponde a su capacidad demostrada, son funcionarios y se rigen por unas normas propias.

5.- Respecto al tema económico. Es evidente que al documento del PP le falta concretar como llevará a cabo la financiación de sus propuestas, lo cual provoca desconfianza, porque en el mundo de la enseñanza es harto conocido el argumento de la falta de recursos. Pero al PSOE le sobra osadía cuando da incluso la cifra en tanto por ciento, de lo que va a aprobar en una futura "Ley de financiación extraordinaria". Los profesores sabemos que los tres grandes problemas del sistema actual (promoción automática, excesiva diversidad dentro del aula y un procedimiento sancionador excesivamente burocrático) no se resuelven con aumento de recursos sino que pasa por el cambio del sistema educativo. Eludir estos errores diciendo que todo es problema de falta de recursos y que la calidad se puede conseguir sin necesidad de acabar con la promoción automática es, simplemente, electoralismo puro y duro.